Vecinos y militantes de pueblos originarios de la Zona Norte reconstruyeron el templo guaraní, denominado «opy», que había sido destruido hace semanas «por quienes pretenden adueñarse del territorio arqueológico y sagrado Punta Querandí», según denunciaron desde el Movimiento en Defensa de la Pacha (MDP). «Exigimos a las autoridades garantizar el derecho a desarrollar nuestras prácticas culturales y espirituales», agregaron desde la organización que disputa el predio ubicado en Dique Luján con la desrrolladora inmobiliaria EIDICO.

Este último domingo, integrantes de las culturas guaraní, quechua y wichí, miembros de organizaciones populares y vecinos volvieron a levantar el «opy» (este término habitualmente se traduce como «casa de oración guaraní»). Además, pintaron carteles para señalizarlo.

Esta construcción se ubicó cerca de donde se encontró un fragmento de cráneo humano en 2010, a unos 100 metros del salón comunitario y el quincho de Punta Querandí. El «opy» no es el único espacio ceremonial de los pueblos originarios en el predio: a 50 metros se encuentra una apacheta levantada en 2009. Se trata de un montículo de piedras de tradición andina donde se realizan las ofrendas a la Pachamama y las ceremonias de Inti Raymi o Willka Kuti (año nuevo quechua o aymara, respectivamente).

Hace unas semanas, en un atentado a la espiritualidad originaria, destruyeron el templo sagrado guaraní. Pero días después, en el marco de la ceremonia de Ara Pyahu, de la que participaron unas 200 personas, se decidió la reconstrucción del espacio.

«Exigimos a las autoridades una investigación sobre lo sucedido y que den garantías para que no vuelvan a violentar las construcciones religiosas y espirituales de las distintas culturas indígenas, como la Apacheta, el Opy u otras», expresaron los participantes de la ceremonia a través de un comunicado.

Por otro lado, se presentaron proyectos para repudiar la destrucción del «opy» tanto en el Senado provincial como en el Concejo Deliberante local.