Lissette Fernández solicitó a la Fiscalía de El Talar que se desarchive la causa por la muerte de su hermana Micaela Fernández, ocurrida en 2013 en una vivienda del barrio La Paloma cuando la joven integrante de la Comunidad Qom Yecthakay tenía 14 años, y que se investigue como femicidio.

Según volvió a denunciar Lissette, su hermana fue víctima de una red de trata de personas que un año después también mató a la madre de ambas, Nancy Fernández, de 36 años, en una casa del barrio Las Tunas.

La hermana de Micaela e hija de Nancy explicó en diálogo con Télam que presentó «un escrito en la fiscalía para que se desarchive la causa» de su hermana y «se investigue con un cambio de carátula», ya que en un principio había sido rotulada como suicidio.

«Mi hermana no se suicidó; quiero que se reabra la causa y presentarme como particular damnificada porque tengo pruebas suficientes para demostrar la complicidad policial que hubo», dijo Lissette.

Para la joven, un contexto de «red de trata de personas con complicidad de la Policía» envolvió la muerte de su hermana, que había sido secuestrada y violentada por la organización delictiva, y luego la de su madre, cuando buscaba a los responsables de lo ocurrido con su hija.

En 2013, Micaela desapareció y su mamá Nancy fue a la Comisaría Sexta de El Talar a denunciar el hecho pero «la trataron de loca» y no le tomaron la denuncia.

La menor reapareció días después golpeada, con lesiones en la cara y el pelo cortado de manera brutal, y contó que la habían llevado a una casa donde fue abusada por varios hombres.

Nancy, a pesar del temor de su hija, volvió a la comisaría a realizar la denuncia, pero nuevamente fue rechazada.

Horas después, varios policías se presentaron en su casa y la llevaron detenida a la misma dependencia de El Talar, donde fue golpeada. «India de mierda, callate la boca», le gritaron a Nancy los cinco uniformados que la agredieron.

En febrero de 2013, un conocido le avisó a la mujer que su hija se había suicidado, pegándose un tiro, en la casa de un hombre conocido como «Pato Cenizo».

Nancy nunca creyó la hipótesis del suicidio y comenzó a marchar junto a vecinos e integrantes de organizaciones sociales hasta la comisaría para reclamar justicia.

Pero el 2 de mayo de 2014, la madre de Micaela apareció muerta en su casa de Las Tunas, semidesnuda y con signos de asfixia.

Ahora, Lisette aseguró que dos hombres, que dijeron ser policías, la siguieron cuando se dirigió a la Fiscalía de El Talar para pedir la reapertura de la causa.

«Quieren intimidarme, pero yo no tengo miedo… Total, a mí ya no me pueden quitar más nada», dijo la joven con pesar.