Vecinos e integrantes de organizaciones políticas y sociales protagonizaron ayer una movilización hasta el Palacio Municipal para repudiar el accionar violento del COT y solidarizarse con José Ojeda, quien días atrás fue agredido por un agente del cuerpo de seguridad local en Benavídez.

La marcha congregó más de 700 personas que recorrieron Tigre Centro pero no lograron llegar hasta la puerta de la sede comunal, ya que las fuerzas de seguridad interpusieron un imponente vallado sobre la Avenida Cazón.

Durante la protesta, también se repudiaron otros casos de violencia institucional que se registraron en el distrito, por los que fueron señalados efectivos del COT y la Policía.

Presente en la manifestación, el presidente del bloque de concejales del FPV, Federico Ugo, expresó: «Resulta paradójico que el Municipio tenga una Secretaria de Protección Ciudadana que reclute expolicías sospechados de gatillo fácil y los proteja ocultando su prontuario. Se están olvidando de darle seguridad a los ciudadanos de Tigre».

«No podemos tener un cuerpo parapolicial en el Municipio. Si queremos aportar en la prevención del delito y la protección ciudadana hay que construir políticas de seguridad democrática que combatan el delito, respeten el derecho y le lleven tranquilidad a los vecinos», agregó el edil opositor.

Los organizadores de la movilización, además, reclamaron una reunión con el intendente Julio Zamora y la difusión de la resolución municipal mediante la que se despidió al inspector José Sosa, a quien se lo puede ver actuar durante la violenta detención de Ojeda en un video que se hizo viral la semana pasada y cosechó rechazos través de la redes sociales.

A partir de esa filmación, que permitió la identificación de Sosa como agente del COT, se pudo saber que el uniformado fue denunciado por el asesinato de tres jóvenes, en presuntos casos de «gatillo fácil», cuando se desempeñaba como policía. Además, se conoció que también fue acusado de violencia familiar y abuso sexual.

«Justicia, despido al inspector Sosa y apertura y revisión de todos los legajos de inspectores del COT», fue la consigna que reunió a vecinos, familiares de víctimas de violencia institucional, miembros de organizaciones sociales y dirigentes políticos.