La víctima fue atacada por dos «motochorros» a la altura de la localidad de Troncos del Talar.

Una mujer que circulaba en auto por el Corredor Bancalari ayer por la mañana instantes antes de que dos «motochorros» balearan a un docente en la cara para robarle la motocicleta, dijo hoy que los delincuentes «le volaron la boca y la nariz» a la víctima.

La testigo, cuyo nombre es Karina, contó que venía circulando en su auto detrás de la moto de Pablo Avena, el profesor de educación física de 41 años que recibió un disparo a la altura del la localidad de Troncos del Talar, cuando vio «una moto y luego que se le acercó otra».

«Yo pensé que se estaban peleando y ahí veo que no, que uno se adelantó y le sacó la moto; pero él no se cayó porque es grandote», relató.

La mujer también señaló que bajó la velocidad y puso las balizas, para esperar a que se fueran las motos y luego auxiliar a Avena.

Karina afirmó que no se dio cuenta de que los delincuentes «estaban armados» y que, cuando se acercó a auxiliarlo, el docente «no podía decir nada» y tampoco se había dado cuenta que lo habían baleado.

«Yo tenía toallitas y le di porque no le paraba de sangrar, eran chorros y chorros de sangre. Podía hablar aunque estaba un poco mareado, pero estaba bien», contó la testigo, quien agregó que la víctima repetía todo el tiempo la frase «no tengo dientes».

«Él se sacó el casco cuando yo llego, y tenía todo sangre. Se dio cuenta recién (que lo habían baleado) cuando llegó al hospital en Pacheco», detalló la mujer.

Karina también narró que por la tarde fue a visitar a la víctima al sanatorio pero no pudo verlo, aunque logró hablar con su pareja, quien le ratificó que a Avena «le faltaban todos los dientes» producto del disparo.

«Él me había dicho que le habían pegado un culatazo pero después me entero que había sido un balazo; le volaron la boca y la nariz», cerró la testigo.