Se colocó una señalización para recordar a la vecina desaparecida durante la última dictadura.

Mediante el programa municipal «Esquinas de la memoria», se realizó un homenaje a Lucía Rey, vecina del barrio La Paloma de la localidad de El Talar que fue detenida, secuestrada y desaparecida durante la última dictadura. Con la participación de autoridades comunales y familiares, se colocó una señalización en la intersección de las calles Las Dalias y Juan Manuel de Rosas.

«Estamos cerrando un año recordando a vecinos y vecinas, a través del programa ‘Esquinas de la memoria’, que busca visibilizar la historia de quienes fueron secuestrados por el terrorismo de Estado. Hay personas en los barrios donde llevamos a cabo la iniciativa que no conocen la vida de las víctimas y se conmueven mucho. La respuesta de la comunidad ante estos eventos es muy buena y eso nos da impulso para que desde la Subsecretaría de Derechos Humanos del Municipio de Tigre sigamos adelante en más localidades», expresó el concejal Javier Parbst.

A través de carteles, son señalizados los domicilios, lugares donde fueron secuestrados o sitios significativos con datos biográficos y la fecha en que fueron desaparecidas las víctimas locales de la última dictadura cívico-militar. Este año, ya se rindieron homenajes a Manuel Belloni y Diego Frondizi en Rincón de Milberg, el padre Francisco «Pancho» Soares en Tigre Centro y Roberto Tauil en El Talar.

Al respecto, la subsecretaria de Derechos Humanos, Natalia Reynoso, dijo: «Estuvimos recordando a Lucía Rey, vecina del barrio La Paloma, con esta señalización que busca fortalecer las tres banderas de memoria, verdad y justicia. Queremos seguir adelante con esta iniciativa para que las generaciones que vienen tengan conocimiento de quienes fueron estas personas. Invitamos a todos y todas a conocer el Archivo de la Memoria y el programa ‘Esquinas de la memoria’ que permiten recordar a esos 160 vecinos de Tigre que fueron víctimas del terrorismo de Estado».

Lucía Rey nació en Chaco y en la década del 70 se radicó junto a sus familiares en el barrio La Paloma. «Lucy», como la llamaban sus hermanos, comenzó a trabajar como empleada doméstica y tiempo después pasó a desempeñarse como operaria en la sección de espumado de la fábrica autopartista Del Carlo, ubicada en San Isidro. En la madrugada del 14 de abril de 1976, cuando tenía 26 años, fue secuestrada por efectivos policiales y del Ejército.

Agradecida con el Municipio, Soledad Rey, hermana de Lucía, sostuvo: «Que recuerden así a Lucía y a todos y todas los que fueron víctimas me parece muy emotivo. Quiero saber lo que pasó con ella, donde están sus restos. A mi padre le quitaron una hija y a mí una hermana; vivimos con mucho dolor y lo único que pedimos es verdad y justicia por los 30 mil desaparecidos».

Durante el acto, las autoridades junto a Soledad, Irma y Alfredo, hermanos de Lucía, realizaron el descubrimiento de la señalización. Luego, se dio lectura de distintas las adhesiones al programa, como las de la Comisión de Derechos Humanos Pancho Soares, el colectivo de ex delegados y obreros de Ford 1976, el Frente Transversal y la organización Peronismo Revolucionario en Tigre.

Estuvieron presentes la directora general de Derechos Humanos, Lucía Ernst; el delegado de La Paloma, Daniel Núñez; y familiares de trabajadores detenidos y desaparecidos de la fábrica Del Carlo.