La medida propuesta a empresarios alcanza a alimentos, bebidas y productos de limpieza e higiene.

El nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, propuso a empresarios del sector de consumo masivo congelar precios de 1.245 artículos de la canasta básica por un plazo de noventa días, con el objetivo de ponerle un freno a la inflación.

El pedido fue realizado por el funcionario durante una reunión con los principales representantes del segmento alimenticio y de limpieza a tan solo unas horas de haber asumido el cargo.

En principio, la solicitud apunta a que los productos incluidos en Precios Cuidados formen parte de la lista de artículos que no sufrirán modificaciones en sus precios.

En este contexto, el Indec difundirá mañana los datos de inflación de septiembre, que se habría acercado al 3%.

El último relevamiento del organismo estatal, correspondiente a agosto, había arrojado una suba de precios del 2,5%, lo que significó el menor registro desde septiembre de 2020.

Según anticiparon los sondeos de las consultoras, el índice de septiembre será más elevado que en agosto, por una fuerte presión en los alimentos.

Hoy, el acumulado del año se ubica en el 32,3 por ciento y el interanual escala al 51,4%.

De esta manera, se evidenciaría una nueva aceleración de los precios minoristas, después de mantenerse en constante descenso desde el pico del 4,8 por ciento alcanzado en marzo.

Feletti anticipó que el objetivo de su gestión será «bajar el peso de la canasta básica alimentaria en el salario», para «recuperar ese legado del peronismo donde el pueblo comía más o menos lo que quería».

Además de mantener congelados los precios de alimentos, bebidas y productos de limpieza e higiene hasta enero, el secretario de Comercio Interior también pidió retrotraerlos al 1° de octubre.

El encuentro con empresarios de hoy constituyó una de las primeras actividades del funcionario nacional tras sustituir en el cargo a Paula Español.

Para Feletti, resulta clave controlar los precios de los alimentos, en un contexto en el que apunta al sector empresarial por la aceleración de la inflación.

«Es un momento muy difícil para la Argentina y no puede haber mezquindad. Tenemos que recuperar ese legado del peronismo donde el pueblo comía más o menos lo que quería y lo comía desde su casa», enfatizó el economista.

En este sentido, el secretario expresó: «Bajar el peso de la canasta básica alimentaria en el salario es fundamental para que haya resto para comprar indumentaria, electrodomésticos, para comer afuera, porque si no, no hay mercado interno».

Para el funcionario, «acá hay una sola víctima, que es el pueblo argentino que no llega a fin de mes».