En un nuevo aniversario del desembarco de Liniers, se realizó un acto en el Museo de la Reconquista.

El Municipio celebró hoy el Día de Tigre, al conmemorarse el 216° aniversario del desembarco de las tropas encabezadas por Santiago de Liniers en el Pago de Las Conchas. El intendente Julio Zamora participó del acto en el Museo de la Reconquista con la presencia de autoridades municipales, integrantes del Instituto de Estudios Históricos del Partido de Tigre y representantes de distintas organizaciones.

«Ese 4 de agosto de 1806 marcó a fuego nuestra identidad como pueblo tigrense de lucha, compromiso y patriotismo. Acompañar a Liniers en esa reconquista de Buenos Aires significó el inicio de nuestra independencia y por eso estamos orgullosos», remarcó el jefe comunal.

El encuentro comenzó con la colocación de una ofrenda floral en el monolito que conmemora el desembarco ubicado en la Plaza Daniel María Cazón. Luego, los presentes entonaron las estrofas del Himno Nacional y brindaron unas palabras Zamora; el párroco de Inmaculada Concepción, José Luis “Cote” Quijano; y la presidenta del Instituto de Estudios Históricos, Ana María Uris. La actividad culminó con una recorrida por el Museo de la Reconquista.

También presente en la celebración, la concejala Gisela Zamora afirmó: «Es un día muy especial para todos los tigrenses; y es muy lindo poder estar en este lugar histórico, donde los vecinos de aquí, en 1806, se sumaron a las tropas de Santiago de Liniers».

El 4 de agosto de 1806 fue declarado como “Día de Tigre” a través de la Ordenanza Municipal 1998/55, promulgada por el Decreto 3480/55. De esta manera, el hecho histórico que puso al partido dentro de los antecedentes que marcaron los fundamentos de la patria se tomó para celebrar su aniversario.

Sobre el acontecimiento histórico, Uris explicó: “Este año se cumplen 216 años del desembarco de Liniers. Él estaba en Montevideo unos días antes y decidió cruzar a nuestras costas de Buenos Aires como un plan estratégico que tenía para liberar a la aldea de aquella capital virreinal de la opresión británica; y la sudestada, el viento y el mal clima lo trajeron a nuestro puerto que ya estaba constituido. Fue recibido en una casa de ramos generales, en la que descendió y se preparó para emprender la reconquista de Buenos Aires”.

“Llegó con una flota rudimentaria pero muchos vecinos y voluntarios se unieron a sus filas para la misión y eso nos llena de orgullo como tigrenses porque luego se logró nuestra libertad como nación y el momento principal se produjo en Tigre”, agregó la profesora.