El intendente Julio Zamora recorrió obras que se desarrollan con fondos municipales en las localidades de General Pacheco y El Talar.

En primer lugar, el jefe comunal visitó el centro comercial del barrio Las Tunas. Allí, se puso en marcha el año pasado un plan de veredas que abarca mil metros, de los cuales 300 se realizaron recientemente desde la calle Mosconi hasta la rotonda de Castelar.

Luego, el mandatario supervisó la puesta en valor en la escuela 36 del barrio El Zorzal, donde se llevan a cabo trabajos de pintura, refacción de los baños y reacondicionamiento del patio. Además, se revisa el sistema eléctrico de todo el establecimiento y el estado del techo.

«En Las Tunas, remodelamos el centro comercial y logramos que aquel espacio que se fue formando de a poco tenga presencia municipal. Además, hablamos con sus comerciantes para saber cómo los trata la pandemia», explicó el jefe comunal.

«También estuvimos en la escuela 36, en El Zorzal, donde se están haciendo remodelaciones, trabajos de pintura y otros vinculados a electricidad que eran necesarios. Es una escuela que tenía primaria y secundaria; y esta última se va a mudar a una nueva institución que hizo la Provincia. De esa manera, va a quedar un espacio más amplio para que la escuela primaria pueda trabajar en mejores condiciones», agregó Zamora.

El intendente también estuvo en la plaza Mariano Moreno de La Paloma, donde se reemplazaron 20 columnas de tres brazos de luminarias. La iniciativa forma parte de un plan de 360 nuevos artefactos que se instalarán en todo el barrio.

«El recambio de luminarias significa un ahorro energético y un mejor aprovechamiento en los recursos del Municipio en materia de alumbrado público. Además, se van a incorporar en la plaza aparatos aeróbicos para que los vecinos puedan realizar actividades», precisó el mandatario.

Por último, Zamora visitó la Asociación Atletica El Talar, en Paul Groussac y 25 de Mayo. Allí, se colocaron cuatro nuevas columnas con tres brazos de luminarias y se reemplazarán cuatro reflectores en desuso.

«Este es un espacio que con mucho esfuerzo y voluntariado trabaja por el atletismo de Tigre. Antes de la pandemia, había 300 personas que hacían gimnasia; y nos pidieron apoyo en relación a la iluminación del predio. Este lugar fue presidido muchos años por Abel Acevedo, vecino que falleció en 2016; y ahora sus hijos y vecinos tomaron la posta y continúan con su obra», finalizó el jefe comunal.