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Según confirmaron fuentes municipales, el intendente Julio Zamora decidió separar del cargo al delegado de Nuevo Delta, Roberto López, quien fue denunciado por agresión por Juan Fernández, un vecino del barrio Ramón Carrillo.

En diálogo con TaD, Fernández ratificó el contenido de la presentación que el lunes pasado por la noche realizó en el destacamento policial de Rincón de Milberg, tras recibir asistencia en el Hospital de General Pacheco. “Estábamos hablando con el delegado con un grupo de vecinos. Y en un momento me dijo: ‘Vení, vení, ¿dónde querés que te haga la vereda?’. Y cuando nos separamos, me puso la mano en un hombro, me agarró del cuello y me empezó a golpear”, relató.

El vecino explicó que López se había acercado al lugar a partir del reclamo de los habitantes por la falta de iluminación en la vía pública. “Edenor había dejado a todo el barrio sin luz. Antes de hablar con nosotros, (el delegado) había discutido con los operarios que habían trabajado durante todo el día y habían dejado desconectadas las luminarias de la calle”, contextualizó.

“Después de que me pegó, los vecinos lo increparon. Entonces se subió a una camioneta y se fue. Después, en un grupo de Whastsapp que tenemos con los vecinos escribió que yo primero le había pegado un cachetazo, pero los que estaban ahí vieron lo que pasó”, detalló Fernández, quien remarcó: “Desde que me agredió no me siento seguro”.

El vecino también detalló que, a partir de un llamado al 911, se acercaron al lugar del hecho un móvil policial y una ambulancia. También dijo que producto de las trompadas le quedó la nariz desviada.

El barrio Ramón Carrillo, donde residen unas 50 familias, se ubica a la altura del Puente Guazú Nambí. El año pasado, los vecinos habían presentado un petitorio ante el Municipio con una serie de reclamos, entre los que se encontraba la construcción de las veredas que habían sido deterioradas por obras realizadas por empresas de servicios públicos.