Una escucha telefónica en la que se oye la frase «yo la mandé a matar» complicó la situación de Daniel Sfeir en la causa en la que está detenido como presunto autor del crimen de su esposa, Silvia Prigent, informaron fuentes judiciales.

Si bien una pericia realizada por personal de Gendarmería determinó que esa frase es muy corta y le faltan fonemas para lograr identificarla con la voz del viudo, el fiscal a cargo del caso, Cosme Iribarren, considera a la escucha como un nuevo indicio en contra de Sfeir, ya que el audio fue tomado del celular personal del imputado.

La escucha fue registrada en la línea del teléfono celular que Sfeir tenía intervenida a pedido del fiscal y quedó grabada tres días antes de que el viudo fuera detenido.

Las fuentes explicaron que la frase no se pronunció en el marco de la conversación telefónica entre dos personas, sino en una oportunidad en la que Sfeir llamó a su casilla de correo de voz para levantar un mensaje de su primer abogado, Marcelo Adámoli.

Como la línea estaba intervenida, la grabación captó lo que la persona que tenía el teléfono en la mano estaba diciendo, seguramente en una conversación que mantenía en ese instante con un individuo que tenía al lado. En ese momento se pronunció la frase «yo la mandé a matar», detallaron las fuentes.

Prigent (50) fue asesinada de dos tiros en la cabeza el día que desapareció, el 29 de diciembre último. Tras diez días de búsqueda, un vecino encontró su cuerpo en un descampado ubicado a la vera de la Ruta 26, en la zona del Dique de Luján, en el límite entre los partidos de Tigre y Escobar.

El viudo fue detenido el 13 de enero, luego de que el fiscal lo acusara como autor del crimen. Por el caso, además, fue apresado como coautor el empleado y mano derecha de Sfeir, Jorge Daniel Bini, quien confesó el asesinato y explicó que la mató cuando discutía con la maestra por una supuesta relación amorosa que mantenían.