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Con el fallecimiento del joven Walter Barrios, de 21 años, ocurrido anoche, ascendió a ocho la cifra de víctimas fatales en “la brutal masacre” de la Comisaría 3° de Transradio, en Esteban Echeverría, acontecida el jueves de la semana pasada, denunció la Comisión Provincial de la Memoria (CPM), que además destacó que los sobrevivientes del hecho declararon no hubo intento de motín ni de fuga, sino que se trató de una protesta por las “degradantes condiciones de alojamiento”.

“Se trata de la mayor masacre en la historia de las comisarías argentinas y, tal como viene señalando la Comisión Provincial por la Memoria, es el resultado directo del hacinamiento y la sobrepoblación, entre otros factores de violación de derechos en contexto de encierro”, advirtió el organismo.

Según los testimonios coincidentes de los sobrevivientes, el fuego provocado por los detenidos “podría haber sido rápidamente apagado de no haber sido cortado arbitrariamente el suministro de agua hacia los calabozos”, explicó la CPM en un comunicado, en el que detalló: “‘Ahora se van a quemar como las ratas que son’, escucharon varios sobrevivientes de parte de los efectivos que asistían, impávidos, al horror y en medio de los pedidos desesperados de ayuda”.

Para el organismo de derechos humanos, “resulta urgente la necesidad de avanzar en las responsabilidades” de los efectivos y las autoridades de la Comisaría 3°, y los funcionarios policiales departamentales, políticos y judiciales.

La CPM responsabilizó del hecho al gobierno y la Suprema Corte provinciales. “Las advertencias sobre las condiciones inhumanas en que se encuentran los lugares de encierro”, para el organismo, “le otorgan más gravedad a lo sucedido”.