Al abrir el período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, la gobernadora María Eugenia Vidal anunció que convocará a las distintas fuerzas políticas, a los poderes judicial y legislativo y a los municipios a un «diálogo social» para «fijar acuerdos» para combatir el delito «y sostenerlos en el tiempo».

Según dijo la mandataria, «todos los poderes del Estado y las organizaciones de la sociedad civil, reunidos sin ningún tipo de especulación política ni mirada de corto plazo», podrán trabajar juntos «para encontrar un camino que se pueda sostener» para mejorar la seguridad de los bonaerenses, luego de «años de políticas de seguridad que van cambiando con los gobernantes».

La gobernadora señaló que este proceso «va a tener una propuesta metodológica de diálogo social, donde equipos de expertos nacionales e internacionales, y con la supervisión del PNUD, van a ayudar a darle la objetividad y profundidad que se necesita para abordar un tema tan importante como es la seguridad en esta querida Provincia».

«Vamos a tener muchas horas y semanas para trabajar juntos, en las que sentados en una mesa tenemos que consensuar proyectos que podamos aplicar. Y este no va a ser solo un debate entre políticos y miembros de la Justicia. Vamos a sumar a las iglesias, a las organizaciones sociales y vecinales, para que la conversación sea amplia y verdadera. Es momento de escucharnos, de que cada uno sume su idea y la debatamos, de consultar a expertos y a referentes internacionales que hayan tenido resultados exitosos», explicó Vidal.

En otro orden de cosas, la dirigente anticipó que en este año electoral va a «trabajar para que la gente siga acompañando con su voto» al frente Cambiemos, aunque aclaró que por no dejará «ni un minuto» de ocuparse de su responsabilidad en el ejecutivo provincial.

Además, la gobernadora reconoció: «Sé que muchos bonaerenses tuvieron un año difícil. Que todavía no vieron todos los resultados que esperamos. Que tuvieron que poner más el cuerpo y que a veces se hace duro. Créanme que los entiendo. Nadie me lo contó, yo estoy en la calle».