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La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), entre otros gremios, realizaron hoy un paro nacional de actividades que, según detallaron, alcanzó un 95 por ciento de adhesión. La medida de fuerza fue en demanda de la solución de los conflictos provinciales del sector y en contra del cierre de la causa que investiga a los responsables políticos del crimen del maestro Carlos Fuentealba.

En el marco de la jornada de protesta, en la que también se reclamó la continuidad de los equipos socioeducativos de los planes Conectar Igualdad, Fines y de orquestas y coros infantiles, entre otros, se llevó a cabo una multitudinaria marcha que se inició a las 10 frente a la Casa de la Provincia de Neuquén, ubicada en Maipú 48, en el centro porteño, desde donde se trasladó a la Casa de la Provincia de Mendoza, en Callao y Corrientes, para dirigirse luego hasta las cercanías del Ministerio de Educación nacional, en Pizzurno 935.

Los organizadores montaron un escenario improvisado en la Avenida Callao, entre Marcelo Torcuato de Alvear y Paraguay, donde se sucedieron los oradores, entre quienes se destacaron la secretaria general de la Ctera, Sonia Alesso; el titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky; y la esposa de Fuentealba, Sandra Rodríguez.

La movilización de 30 mil personas, que se extendió por cuatro cuadras, contó con la adhesión de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el sindicato de los empleados bancarios, entre otros gremios, que reclamó en el acto docente una solución a los despidos de trabajadores del Banco Central, donde mantienen un acampe desde hace unos 40 días en demanda de las reincorporaciones.

Dirigiéndose a la multitud, Alesso reclamó por la sanción de una nueva ley de financiamiento educativo, al considerar que “el país necesita una educación pública y popular con más escuelas y trabajadores” y advirtió que “de este día se van a acordar, porque es el primer paro nacional docente al presidente Mauricio Macri”.

“Hoy estamos aquí porque tenemos memoria cuando se cumplen 19 años de la Carpa Blanca y nueve del crimen del Carlos (Fuentealba), y por eso mismo no vamos a permitir que se cierre todo lo conseguido hasta ahora”, remarcó la sindicalista.

Por último, la esposa de Fuentealba agradeció a la multitud por apoyar la causa de su marido y señalar que “a mis hijas que están allá en Neuquén les digo desde aquí que por ustedes, las tres ahora no estamos solas”.