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Los choferes de la línea de colectivos 60 de colectivos iniciaron hoy un paro sorpresivo por tiempo indeterminado en reclamo de la reincorporación de conductores despedidos y de mejoras salariales. Además, los trabajadores se declararon en asamblea permanente en las cabeceras de Barracas e Ingeniero Maschwitz.

La medida de fuerza, que se hace efectiva desde esta tarde, podría extenderse a lo largo de la semana en el servicio de transporte que utilizan más de 250 mil pasajeros a diario, en el barrio porteño de Constitución y el partido de Escobar.

Además de la reincorporación de los cesanteados, los conductores piden mejoras en los salarios y las condiciones de trabajo, así como también la renovación de los colectivos que actualmente tiene la firma Micro Ómnibus Norte S.A. (Monsa).

“Es una situación que no se puede sostener. Esta es una guerra que no es solo de nosotros. Atrás de este conflicto hay un empresariado que quiere acaparar cosas que no le corresponden, como el sindicato”, advirtió uno de los delegados de los choferes, Mario Molina.

Por su parte, otro de los dirigentes gremiales de la línea que recorre la Zona Norte, Néstor Marcolín, advirtió que la compañía “quiere despedir arbitrariamente”. Y cuestionó a Monsa por su “pésimo servicio y frecuencia”, con “mal estado de las unidades y las condiciones de seguridad e higiene”.