Un jubilado de 83 años mató a su esposa de un martillazo en la cabeza y luego se suicidó en la casa que compartían en la localidad de Virreyes, en el partido de San Fernando. Los investigadores tratan de dilucidar si el hecho fue un pacto entre ambos, ya que el hombre dejó una carta en la que manifestó que no querían vivir más por las enfermedades que padecían, informaron fuentes policiales y judiciales.

El hecho fue descubierto ayer en una vivienda ubicada en Patricias Argentina al 2400, donde vivían Delia Sánchez (84) y Diógenes de Jesús Aguilera (83). En principio, la Justicia caratuló el caso como «homicidio agravado por el vínculo y suicidio», y no como «femicidio seguido de suicidio».

Fuentes policiales y judiciales informaron a la agencia de noticias Télam que el hijo de la pareja, de 58 años, fue quien ingresó al inmueble y descubrió que sus padres estaban fallecidos.

De inmediato, el hombre llamó al número de emergencias 911 y, a los pocos minutos, arribaron al lugar efectivos de la Comisaría Segunda de San Fernando.

Según las fuentes, los uniformados constataron que la mujer murió como como consecuencia de un martillazo en el cráneo y que su esposo se colgó de un tirante, en el fondo de la vivienda.

Además, los agentes determinaron que no se sustrajeron elementos de la casa ni detectaron desorden, añadieron los voceros.

Además, los pesquisas hallaron varias cartas y el hijo reconoció que fueron escritas por su padre. En al menos uno de estos escritos, el jubilado manifestaba que tanto él como su esposa no querían seguir viviendo a raíz de las enfermedades que padecían.

A partir de estos datos, la titular de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género de San Fernando, Bibiana Santella, caratuló el hecho como «homicidio calificado por el vínculo y suicidio», y no como femicidio, ya que en principio no se registraban denuncias previas por violencia de género de la mujer hacia el hombre.

«No hay antecedentes de que él la golpeaba o la maltrataba, está todo en proceso de investigación, en principio parecería que la mató y se suicidó por un acuerdo, aunque para ser un pacto, fue muy violento», dijo un investigador.

Al respecto, los pesquisas procuraban determinar a través de sus historias clínicas si efectivamente tanto el hombre como la mujer sufrían enfermedades.