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En el marco del proceso de la apertura de la gestión municipal a otros sectores del PJ local que el intendente Julio Zamora concretó a fines del año pasado, el referente del Movimiento Evita, Federico Ugo, asumió al frente de la Agencia de Promoción del Hábitat y la Economía Popular.

En diálogo con TaD, el exconcejal se refirió a la labor de la nueva dependencia y el proceso de unidad que afronta el peronismo con la mira puesta en los próximos comicios.

-Cuál es el trabajo que están realizando a través de esta agencia recientemente creada?
-Tenemos una tarea que es pensar una política de gestión vinculada al hábitat en su visión más integral, por lo menos en tres áreas muy importantes: el mejoramiento de los barrios populares, como mejoras habitacionales y, ojalá, futuras construcciones de viviendas, y de pensar la infraestructura de esos barrios; también la cuestión de la seguridad jurídica de la tierra, para que cada vecino tenga su escritura; e incorporamos a la economía popular, porque entendemos que hay todo un sector de la población que está en conflicto con el Estado -los vendedores ambulantes, los artesanos, los feriante y los pequeños cooperativistas- y empezamos a construir una lógica de ordenamiento con inclusión. En todos estos ámbitos, la lógica es de ordenamiento con inclusión, en pensar cómo el Estado toma estos conflictos y los convierte en políticas públicas.

-En este contexto de crisis, estas actividades económicas ligadas a la informalidad son las que crecen…
-Tal cual. Hay contextos económicos y sociales que exceden a Tigre y tienen que ver con las medidas de los gobiernos nacional y provincial, pero entendemos que desde el Municipio no nos podemos hacer los tontos. Tenemos en claro que tenemos recursos finitos pero que los tenemos que aplicar en acompañar y contener la situación que vive nuestra comunidad.

-¿Estuvieron trabajando en la feria de la Plaza Niño Dios de Rincón?
-La feria de Rincón o los artesanos de Tigre son ejemplos de situaciones que partieron de un conflicto y hoy tiene una superación como política pública. Hay personas que no fueron a la feria porque le gusta, sino que necesitaban sumar un mango más a sus economías familiares y se encontraron con que los inspectores no los dejaban vender, con que les decomisaban la mercadería. A partir de la creación de la Dirección de Economía Popular, primero hicimos un trabajo con las áreas municipales, como Protección Ciudadana y Habilitaciones, para crear un lógica en conjunto y, además, construimos el diálogo con la comunidad. Y ese diálogo permitió que la feria se ordene, que tenga una comisión directiva representativa, que se registre cada uno de los feriantes, que acordemos una composición para que más del 85% sean vecinos de Tigre y que el Municipio acompañe el proceso.
También hablamos con los comerciantes de la zona, porque es un mito que pierden ventas porque está la feria. Es más, lo que quedó demostrado es que alrededor de la feria florecieron algunos pequeños comercios que pudieron desarrollarse gracias al caudal de gente que va a la plaza. Y con los comerciantes de la Avenida Santa María charlamos, reflexionamos y entendimos juntos que el problema de no vender no pasa por tener una feria a seis cuadras sino porque hay un contexto de ajuste. No hay una competencia que perjudica a unos y beneficia a otros, sino que hay un contexto que perjudica al conjunto.
Y también trabajamos con los artesanos de Tigre, que antes no podían vender siendo vecinos de uno de los destinos turísticos más importantes del país, y hoy tienen un paseo de artesanos. Fue un proceso inclusivo.

-A partir de esta articulación con distintos sectores, ¿qué diagnóstico hacen de la situación económica y social que están atravesando los vecinos?
-Nosotros notamos, por un lado, mucha bronca y enojo por lo que está pasando; también mucha preocupación, angustia e incertidumbre, porque está el que todavía está laburando en blanco pero todos los días tiene miedo de perder el trabajo y lo que gana ya no le alcanza, el que perdió el trabajo y cobró una indemnización pero se le va acabando, y el que nunca tuvo trabajo y hoy tiene que ir a un comedor o a buscar una asistencia social. Además, nos encontramos con familias que cobran la asignación y sacaron créditos para morfar, no para comprar ladrillos. Y desde lo político, no ven una alternativa. Dicen: «Voté a (Mauricio) Macri y no me gusta, pero todavía no sé a quién voy a votar». Y ahí está el desafío de la dirigencia política de la oposición de construir una victoria.

-¿Y qué pasos se están dando a nivel local para construir esa victoria?
-Para nosotros, esto tiene que terminar con una gran victoria. De eso estamos convencidos, haciéndonos cargo de nuestros errores anteriores, como haber jugado divididos en 2017 y no haber construido a nivel local mejores candidatos cuando estuvimos en el Frente para la Victoria. Lo mismo ocurrió a nivel nacional y provincial, hay que hacerse cargo de esas situaciones y entender que la derrota por dividir al peronismo en tres, sobre todo la última, nos llevó a perder como pueblo. Nuestro principal aprendizaje y nuestra mayor frustración es haber sido parte de una derrota para nuestro pueblo, haber generado esa derrota. Por eso, en este proceso que se viene, tenemos que construir una victoria.

-¿Cómo avanza el proceso de unidad del peronismo?
-La receta de la unidad no la tiene nadie, hay que construirla. El ejemplo de Tigre tiene una cuestión positiva porque no estamos discutiendo una lista, sino que desde la derrota de 2017 estamos discutiendo cómo ponernos de acuerdo para construir un proyecto común, sabiendo las críticas que desde nuestro lugar le hicimos a Julio Zamora y Sergio Massa, sabiendo lo que también le discutimos a Cristina (Fernández de Kirchner), sabiendo desde las diferencia que partimos que también tenemos muchas cosas en común. Tenemos que construir una victoria que después implique desarrollar un proyecto político que vuelva a recuperar las cosas que se perdieron en estos tres años y que construya mejores políticas que las de los doce años anteriores.
Hay que construir el proceso de unidad de los sectores opositores. Y después hay un proceso de unidad con nuestra comunidad, que tiene que ver con salir a caminar, a escuchar, a plantear no solamente todo lo bueno que hicimos en doce años sino eso y lo que había que mejorar.

«Nosotros aportamos al Municipio cuestiones de las que no se hablaban», expresó el dirigente, al tiempo que valoró la apertura de Zamora para aceptar las diferencias y apostar a la unidad. «En esta discusión estamos, no hay que apurarse ni dormirse. Son tiempos intensos. Hay cosas que tienen que ver con Tigre y otras que nos exceden. Pero estamos dispuestos a atravesar la discusión para revertir la situación que vivimos como sociedad», concluyó Ugo.