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El referente nacional del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois, visitó Punta Querandí y respaldó la lucha de la comunidad indígena local ante la amenaza de desalojo.

Durante su estadía en el predio situado en la calle Brasil y el Canal Villanueva, en la localidad de Dique Luján, el abogado y dirigente social de reconocida cercanía al Papa Francisco remarcó que en este conflicto se debe aplicar la ley 26.160 que suspende los actos administrativos y judiciales que busquen la expulsión de las comunidades indígenas.

Días después, al compartir la actividad en su cuenta en la red social Instagram, Grabois expresó: “Estuvimos en la Comunidad Indígena Punta Querandí bancando a los que enfrentan la expansión irresponsable de esos zoológicos para ricos que destruye los humedales y provocan daños socioambientales irreversibles”. Así se refirió el dirigente a los countries que rodean al sitio arqueológico y sagrado para miembros de pueblos originarios.

“El domingo 7 de octubre, a las 15.30 horas, hicimos una pausa en las tareas de corte de kapi’i ñaro (paja brava) para la construcción de nuestra vivienda comunitaria. Fue cuando llegó al paraje rural Punta Canal, entre Dique Luján (Tigre) y Maschwitz (Escobar), un grupo de militantes del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) encabezados por su referente a nivel nacional, Juan Grabois”, narraron desde la comunidad de Punta Querandí.

“Los visitantes recorrieron los distintos espacios de la comunidad indígena, como la Maloka -vivienda colectiva de paja-, el Monumento al Yaguareté y el Opy -templo de espiritualidad originaria-. Frente a este última construcción, en un sector más reservado de nuestro territorio, mantuvimos una importante reunión sobre distintos aspectos de la realidad del lugar”, agregaron.

“Más allá de la urgencia de un posible desalojo, también conversamos sobre los trabajos que realizamos en Punta Querandí como parte de nuestro desarrollo económico y cultural: las tareas comunitarias de mantenimiento y mejoras; la articulación con las escuelas que visitan el lugar; la producción de verduras y alimentos; y la elaboración de artesanías en madera, totora, mimbre y arcilla, entre otros materiales naturales”, agregaron.

La visita de Grabois finalizó en el Museo Autónomo de Gestión Indígena, donde se encuentran restos de vasijas de mil años de antigüedad hallados en el territorio y se guardan imágenes “que prueban el desastre social y ambiental generado por los grandes negociados inmobiliarios en la región”.