Los trabajadores despedidos por la empresa multinacional Pepsico tomaron esta mañana la planta de producción de snacks ubicada en la localidad de Florida, en el partido de Vicente López.

Los 600 operarios decidieron ocupar el establecimiento para negociar desde allí su reapertura con los representantes de firma internacional, dado que sostienen que se estaba en pleno proceso productivo cuando se decidió el cierre.

Tras iniciar la toma, los afectados expresaron durísimas críticas contra el titular del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación y exsecretario general de la CGT, Rodolfo Daer.

“Daer nos dejó solos, no apareció en ningún momento. Daer es un traidor”, expresaron trabajadoras ante las cámaras de televisión en medio de una fuerte tensión por la posibilidad de la llegada de efectivos de la Gendarmería al lugar.

Un fuerte operativo de seguridad fue llevado adelante por gendarme en la zona de la intersección de la calle General Roca y la Autopista Panamericana, ya que que los operarios habían avisado que se manifestarían allí con un corte de tránsito.

Damián González, de la comisión interna gremial, dijo que la asamblea que decidió este lunes la toma también desestimó manifestarse en la Panamericana porque “había mucho personal de Gendarmería y carros hidrantes”.

“Nosotros venimos pidiendo que nos devuelvan nuestros puestos de trabajo”, explicó el trabajador, quien indicó en declaraciones a Radio Rebelde que el “vaciamiento de la empresa viene desde hace dos años y hubo denuncias ante el Ministerio de Trabajo”.

González detalló que Pepsico había comenzado a bajar los niveles de producción de la planta de Florida a fines de 2015, lo que fue instalando “el miedo” entre los 600 trabajadores que se desempeñaban allí y ahora fueron despedidos.

“Tengo 35 años y dos hijos (de 1 y 8 años), alquilo, aún tengo fuerzas para salir a buscar un trabajo. Pero hay compañeros de 50 años o más que ya no tienen la misma fuerza ni posibilidades. Por eso no vamos a abandonar esta lucha”, enfatizó el operario.

Además, el trabajador lamentó que haya “un gobierno que odia a los trabajadores”, con un Ministerio de Trabajo “que es la misma patronal”, y que el sindicato de la Alimentación haya “traicionado” a los despedidos.