Unos 140 trabajadores de la empresa de colchones Bed Time toman desde la tarde de ayer la planta situada en la localidad de Ricardo Rojas para reclamar el pago de la parte de los salarios de marzo y abril que les adeudan y denunciar que están siendo amenazados con el despido de la mitad de los empleados.

Así lo explicó el delegado Lucas Delgado en diálogo con TaD: «Estamos ocupando la planta desde ayer a las 15. Somos 140 trabajadores y el conflicto se inició porque nos están adeudando parte de los salarios de marzo y parte de los de abril».

La fábrica se encuentra nuevamente operativa desde el 6 de abril, cuando la producción de colchones fue incluida dentro de las actividades esenciales dispuestas durante la cuarentena. Desde entonces, los delegados no solo no lograron encontrar una solución a la deuda salarial en sus negociaciones con los directivos, sino que como respuestas recibieron amenazas de reducciones de sueldos o despidos.

«La primera semana de abril tuvimos una reunión, en la que nos plantearon que la empresa había entrado en una situación de crisis y que nos tenían que bajar los sueldos en un 50 por ciento o reducir el plantel de trabajadores al 50 por ciento», relató Delgado.

Con el correr de los días, el conflicto fue escalando. «La semana pasada, tuvimos una reunión con Recursos Humanos y nos dijeron que nos iban a depositar solo el 30 por ciento de la quincena; y el viernes, nos juntamos con la gerencia y nos manifestaron que la única solución para seguir funcionando es despedir a la mitad de los trabajadores y pagarles el 50% de las indemnizaciones, y que el resto los reemplace a ellos y a los que están sin concurrir a la planta porque son del grupo de riesgo (frente al coronavirus)», señaló el delegado.

Entre el lunes y el miércoles de esta semana, los empleados afectados enviaron telegramas a la empresa para reclamar el pago de los salarios adeudados.

Y ayer, ante la sospecha de que los directivos iban a ordenar el retiro de los insumos indispensables para mantener la producción, los trabajadores decidieron realizar una toma de la planta.

«Además de amenazarnos con los despidos y las reducciones salariales, nos extorsionan con que si no aceptamos sus propuestas no nos van a pagar lo que nos deben», denunció Delgado.

«No cambiaron las propuestas pese al anuncio del gobierno, que va a pagar el 50 por ciento de los salarios de las empresas en crisis. Tampoco cuando les propusimos redireccionar la producción para los hospitales de campaña que se están preparando por el coronavirus», expuso el delegado.

Ante este postura intransigente, los empleados de Bed Time, nucleados en el Sindicato del Plástico, creen que los directivos están aprovechando la excepcionalidad de la crisis producida por la pandemia del coronavirus para ajustar sus salarios. Y mientras esperan la intervención del Ministerio de Trabajo, al que notificaron de la situación a través de un correo electrónico, permanecen en la fábrica como forma de protesta, en plena cuarentena.