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Como cada 8 de diciembre, Tigre vivió la celebración de la Inmaculada Concepción, con una serie de actividades que incluyeron la característica Procesión Náutica por las aguas del Río Luján. Miles de personas, entre vecinos y visitantes, formaron parte de las propuestas por el Día de la Virgen.

Los festejos fueron encabezados por el intendente Julio Zamora y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y obispo de la Diócesis de San Isidro, Oscar Ojea.

“Frente a una realidad dolorosa para los argentinos, hoy brindamos un mensaje de paz y esperanza. Lo que queremos quienes gobernamos es contribuir al bien común; para eso tenemos que trabajar todos los días. Este es un día de reflexión, en donde la Virgen nos puede iluminar para poder encarar un camino que tenga que ver con el trabajo, la educación y la salud, y crear conciencia en todas las fuerzas políticas, que tenemos que encaminarnos en el bien de la comunidad”, destacó el jefe comunal.

Los actividades comenzaron a las 17, en la Parroquia Inmaculada Concepción, desde donde vecinos iniciaron una procesión a pie para trasladar a la patrona de la ciudad hasta el Puente Sacriste. Allí, el jefe comunal y monseñor Ojea presentaron la remodelación del paso sobre el Río Tigre.

La procesión a pie continuó hasta Lavalle y Madero, donde tuvo lugar la misa. Posteriormente, en el Monumento al Remero, se dio comienzo a la Procesión Náutica por el Río Luján encabezada por el guardacostas que trasladó a la Virgen.

El barco principal fue seguido por una gran cantidad de botes y navíos en una emotiva caravana. Mientras, vecinos y visitantes saludaron su paso agitando pañuelos blancos y amarillos, desde el Paseo Victorica.

“Esta procesión es una maravilla, es una fiesta muy tradicional en Tigre. El mensaje de hoy es no tener miedo y confiar; dar nuestra vida al servicio de los hermanos, como lo hizo la Virgen, tomar ese ejemplo y apostar por la esperanza y la valentía para entregar al prójimo”, señaló el obispo Ojea.

Por su parte, la presidenta del Concejo Deliberante, Alejandra Nardi, manifestó: “Nos emociona, en los tiempos difíciles que estamos viviendo, que todos estemos unidos, rezándole a la Virgen, pidiendo por Tigre y por la Argentina también, para que estemos mejor. Es un día único para nosotros, una de las celebraciones más importantes que tenemos en el distrito. Deseamos a todos los tigrenses que podamos vivir en paz y que el próximo año nos encuentre unidos”.

Mientras que la concejala Gisela Zamora destacó: “Hoy es un día de reflexión, debemos pensar en el otro y definir qué país y qué comunidad queremos. También debemos pensar en los vulnerables, en los vecinos que hoy no la están pasando bien. Tenemos que estar unidos y trabajar en conjunto, seguir acompañando a los vecinos para hacer esta comunidad para todos”.

En paralelo, en el Museo de Arte Tigre (MAT), autoridades municipales realizaron un brindis junto a más de 400 representantes de entidades intermedias locales, como clubes Rotary y de Leones, clubes barriales, sociedades de fomento, cámaras de comercio, grupos de scouts y centros de jubilados. Desde los jardines de la emblemática institución cultural, los presentes pudieron contemplar el paso de la Virgen durante la procesión.

El acto central se realizó en Paseo Victorica, donde obispo bendijo a todas las personas que acompañaron el encuentro. Para finalizar, se presentó un impactante espectáculo de fuegos artificiales.

Desde 1854, Tigre alberga una festividad en homenaje a la Virgen. Y desde 1949, se realiza la Procesión Náutica como parte de la celebración. En tanto, esta jornada tomó más notoriedad a partir de 2007, gracias al trabajo conjunto del Municipio y la comunidad católica local.