Esta Semana Santa, la Diócesis de San Isidro montó una carpa misionera en el Puerto de Frutos, donde durante el jueves y el viernes se recrearon momentos de la liturgia característicos las Pascuas, como el lavatorio de pies y la adoración de la cruz. Vecinos y turistas se acercaron al espacio y recibieron la bendición del obispo Oscar Ojea.

«Como todos los años venimos con las imágenes del Señor y de la Virgen a ofrecer a quienes se acercan la bendición. Siempre somos muy bien recibidos por el Municipio, que nos prepara el lugar para que podamos sostenernos en la tarea unos a otros», remarcó monseñor Ojea.

«Es una acción de servicio a los hermanos y les deseo de corazón muchísima paz para todos y el compromiso de trabajar por la justicia entre todos. Que Dios los bendiga y felices Pascuas», expresó el obispo.

La carpa contó con la participación de los miembros del equipo misionero de la Diócesis de San Isidro. Una de ellos, Mariela Branca, explicó: «En Pascuas, cada año, desde esta carpa, anunciamos la muerte y la resurrección de Jesús. Lo hacemos hacia afuera de manera abierta a toda la comunidad y el Puerto de Frutos nos permite llegar a vecinos y a gente de todo el país».

Se acercó hasta el lugar la presidenta del Concejo Deliberante, Alejandra Nardi, quien señaló: «Son días especiales para estar en paz y en familia. Recibir al obispo y a la carpa misionera en Tigre permite que muchos de nuestros vecinos que profesan la fe católica se encuentren con un renovado mensaje de esperanza».