Vecinos, familiares y representantes de organizaciones sociales y políticas se movilizaron en la tarde de ayer a la estación de trenes de Tigre para reclamar justicia por los recientes asesinatos de dos jóvenes vecinas: Luna Ortiz y Georgina Díaz. Además, exigieron la aparición de Thiago, el bebé de la segunda mujer.

Luna, de 19 años, salió de su casa en Benavídez en busca de trabajo y nunca regresó. Según los efectivos policiales que a la tarde del día siguiente se contactaron con sus padres, la joven había muerto de “sobredosis”. Sin embargo, sus familiares denuncian que un hombre la alcoholizó y la llevó a recorrer distintos domicilios “para intercambiarla por droga”.

El caso de Díaz es más mediático. Su cuerpo fue encontrado por un pescador flotando en aguas del Delta. Había sido apuñalada y baleada. Y si bien su padrastro confesó el crimen, el hecho todavía no está resuelto, ya que Thiago, el hijo de un año y medio de la joven asesinada, continúa desaparecido.

De la protesta en Tigre Centro también formaron parte allegados de otras víctimas de femicidios en el distrito, quienes siguen pidiendo justicia.