Más de 50 automóviles, construidos entre 1896 y 1919, participaron ayer de la 20° edición del Gran Premio Recoleta – Tigre, la actividad organizada por el Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina, con la colaboración del Municipio. La carrera, que conmemoró los 110 años de la primera competencia de deporte motor en ruta abierta del país, tuvo como punto de llegada el MAT.

Los vehículos clásicos que, como cada año, inundaron la ciudad pudieron ser admirados por el público, que además disfrutó de la presentación de La Creole Jazz Band.

El circuito arrancó desde la puerta de La Biela, en el barrio porteño de Recoleta. Desde allí, los rodados antiguos tomaron las avenidas Figueroa Alcorta, Udaondo y Del Libertador, para cruzar Vicente López, San Isidro y San Fernando hasta llegar al distrito.

«Compartimos una vez más un encuentro que rememora aquella competencia de 1906 que trazó lo que hoy es la Avenida Libertador, una vía que une Capital Federal con Tigre», expresó el intendente Julio Zamora, quien agregó: «Es un orgullo para nosotros recordar ese momento y poder revivirlo con automóviles antiguos y la vestimenta de época que portan sus dueños. Representa, además, una oportunidad excelente para mostrar una de las joyas más importantes que tenemos: el Museo de Arte Tigre, que brinda un marco estupendo a la prueba».

Por su parte, el presidente del Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina, Juan Ranwez, aseguró: «Mucha gente vino a compartir con nosotros esta pasión inexplicable por las máquinas clásicas, que representan gran parte de la cultura y la historia del país».

Además, la jornada contó con la presencia especial del embajador británico en Argentina, Mark Kent, quien dijo: «Con gusto acepté la invitación de los organizadores para disfrutar de este encuentro en un lugar tan precioso como Tigre. Es una experiencia inolvidable para los amantes de los autos clásicos, espero estar para la próxima edición».

Los conductores fueron recibidos por vecinos y turistas, con quienes compartieron los pormenores del viaje. Leandro Ubez, quien condujo un Fiat de 1911, señaló: «Hace ya más de diez años que participo. Esto lo organiza el club de San Isidro y el único requisito es que el auto sea menor a 1917. Solo anotarse y participar. El auto lo tenemos hace muchísimos años, lo restauramos y quedó así. La pasión nació de chico; de mi abuelo, de mi padre, de chico siempre me gustó y fuimos manteniendo y restaurando algunos autos. El día es hermoso e inmejorable».

El automóvil más antiguo que participó en esta edición fue un Rochester Spindle Seat 1901 de origen estadounidense e impulsado a vapor. También se sumaron marcas como Internacional Harvester, Orient, Cadillac, Bouget 1906, Renault, Ford, Mercedes, Metz, Panhard Levassor, Benz, Imperia, Case Racer 1910 y Scat.