El gobierno provincial estableció hoy que las empresas de transporte fluvial de pasajeros que operan en el Delta deben restringir la capacidad establecida para cada embarcación por la Prefectura Naval Argentina.

La medida dispone que no se puede superar el 60% de ocupación de los asientos de las lanchas colectivas, con el objetivo de evitar la aglomeración de personas en el marco de la pandemia de coronavirus.

A través de la resolución 31 de la Subsecretaría de Transporte, se dispone que esta limitación debe observarse «al momento del inicio, en el trayecto y la finalización de cada viaje, mientras dure el aislamiento social, preventivo y obligatorio».

A la vez, la disposición establece que las empresas prestatarias de los servicios de transporte fluvial de pasajeros de jurisdicción provincial deben «disponer la distribución de los pasajeros a bordo de cada embarcación, en forma espaciada, manteniendo siempre el distanciamiento social».

Entre los fundamentos de la resolución, se recuerda que «las medidas de aislamiento han permitido temporariamente contener la epidemia, por la aparición paulatina de casos y de menor tiempo de evolución, registrándose una disminución en la velocidad de propagación y evitando que se verificara la saturación del sistema de salud, tal como sucedió en otros lugares del mundo».

«El virus covid-19 produce enfermedades respiratorias, conociéndose que la principal vía de contagio es de persona a persona, que su rápida propagación supone un riesgo para la salud pública y exige en consecuencia una respuesta inmediata y coordinada para contener la enfermedad e interrumpir su propagación y contagio», agrega la norma.

«Resulta necesario establecer restricciones en la utilización del transporte fluvial de pasajeros, limitando la capacidad de transporte de las embarcaciones afectadas al servicio y la distribución física espaciada de los usuarios de tales servicios, todo ello con la finalidad de reducir el contagio de la enfermedad», justifica la resolución.