El 13 de febrero de 1976, en la antesala de la última dictadura militar, fue asesinado el padre Francisco «Pancho» Soares, quien poco antes de sufrir el ataque de un grupo armado había participado en el entierro de los delegados sindicales de astilleros de la zona que habían sido secuestrados y ultimados por reclamar mejoras laborales.

En la Semana de la Memoria por la Verdad y la Justicia, el sacerdote víctima del terrorismo de Estado fue recordado en la parroquia en la que dejó su huella: «Nuestra Señora de Carupá». Allí, el actual párroco, Jorge Marenco, afirmó: «‘Pancho’ fue un hombre humilde que se ganó el respeto y el cariño de la gente porque trabajó siempre en pos de los más necesitados. Además, generó emprendimientos productivos, instaló un taller, ideó el jardín maternal que lleva su nombre y creó una cooperativa. Es importante que se le rinda un homenaje en la Semana de la Memoria, recordándolo por lo que fue, un hombre que apostó por el ser humano».

Del encuentro participaron el intendente Sergio Massa y el presidente del Concejo Deliberante, Julio Zamora, quienes estuvieron en la misa y en la bendición de la nueva escultura en homenaje al sacerdote realizada por el artista Alejandro Marmo.

«Estamos muy contentos de que en la Semana de la Memoria por la Verdad y la Justicia aquí en Tigre podamos recordar a aquellos que fueron víctimas de la represión y de un sistema que los argentinos queremos dejar atrás para siempre», enfatizó Zamora.