El ministro de Justicia provincial, Gustavo Ferrari, anunció hoy el envío a la Legislatura de un proyecto para ampliar las causales de la “prisión preventiva”, según la gravedad de los delitos. Además, opinó que el sistema es “muy laxo” porque permite a los imputados seguir cometiendo “por años hechos de inseguridad” antes de ser condenados.

El funcionario del gabinete de María Eugenia Vidal expresó que actualmente la prisión preventiva “se aplica a una persona que tenga peligro de fuga o de entorpecer el procedimiento, y nada más”.

“Nosotros creemos que hay que aumentar esas causales para la prisión preventiva; por ejemplo, la gravedad del delito tiene que ser evaluada, como también debe ser evaluada la posibilidad de seguir cometiendo delitos aunque no sean graves”, explicó Ferrari en declaraciones a Radio Belgrano.

El ministro propone en este proyecto que el juez penal sea el que evalúe la gravedad del hecho delictivo a la hora de disponer la prisión preventiva de un imputado, pero ampliando las causales que puedan determinar dicha medida.

El funcionario advirtió que “en los casos de hurto, en general, muchas decisiones son no dar la prisión preventiva, o sea, se excarcela inmediatamente (al autor), pero esas personas siguen cometiendo delitos todo el tiempo”.

“Probablemente no son graves, pero son delitos que afectan todo el día también a la ciudadanía. Vaya si afecta el homicidio, pero también nos afecta el hurto, el robo a la propiedad”, remarcó Ferrari.

En esa línea, el ministro consideró que el sistema judicial “es muy laxo” y planteó que “en la provincia en de Buenos Aires una sentencia condenatoria de primera instancia puede ser revisada cuatro veces y, mientras tanto, la persona está libre”.

Además, como parte de las reformas anunciadas por el gobierno provincial, Ferrari pidió cambios en las leyes para que el homicidio “tenga una pena de cumplimiento efectivo” sin posibilidad de que la condena sea revisada. “Sin son 25 años, 25 años; si es reclusión perpetua, reclusión perpetua”, subrayó.

“La pena de homicidio tiene que ser de cumplimiento efectivo; a veces le echamos la culpa a los jueces, que en algunos casos se pasan de creativos, pero la ley los obliga a revisar a dos tercios de la condena y el juez que no lo hace puede ser sometido a un jury”, alertó el ministro.