El suspendido fiscal general de San Isidro, Julio Novo, y cuatro de sus colaboradores fueron procesados en la causa en la que se los investiga por el encubrimiento de crímenes vinculados al narcotráfico.

La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, dictó el procesamiento por “encubrimiento agravado” de Novo; sus fiscales adjuntos, también suspendidos, Rodrigo Caro y Eduardo Vaiani; y sus secretarias Mariana Busse y Melisa Rey.

Los cinco procesados están imputados también de “incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad y entorpecimiento de la labor funcional”, en concurso ideal y todos como “coautores”.

El procesamiento había sido solicitado por el fiscal federal de San Isidro, Fernando Domínguez, quien el año pasado los citó a indagatoria, mientras que se conformó un Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios y la Suprema Corte de Justicia bonaerense los suspendió por 120 días.

Además, en reemplazo de Novo, Caro y Vaiani la Procuración General de la Corte provincial nombró a Beatriz Molinelli como fiscal general y a John Broyard como su adjunto.

Elisa Carrió y otros legisladores nacionales y provinciales de la Coalición Cívica ya habían pedido en 2010 el jury para el fiscal Novo. Sin embargo, ese requerimiento fue rechazado en su momento. Luego, en 2013, la diputada nacional declaró como testigo en esta causa por encubrimiento.

Tras conocerse el procesamiento, Carrió afirmó a través de su cuenta de Twitter: “Gran triunfo sobre la justicia corrupta de la provincia de Buenos Aires”.

La acusación a Novo y sus colaboradores apunta a un presunto encubrimiento del doble crimen de los ciudadanos colombianos Jorge Alexander Quintero Gartner (35) y Héctor Edilson Duque Ceballos (35), quienes fueron acribillados a balazos en 2008 en el estacionamiento del Unicenter Shopping. Se cree que este hecho criminal fue ideado por Gustavo Juliá, quien fue condenado por narcotráfico en España.

Para el fiscal federal Domínguez, los imputados “instrumentaron una deliberada y sistemática maniobra compuesta de diversos actos de entorpecimiento, frustración y obstaculización del normal desarrollo” de la investigación por el doble crimen, a cargo de los instructores judiciales Luis Angelini y Diego Grau.

Según el acusador, los ahora procesados tuvieron “el fin de brindar cobertura e impunidad a la red narcocriminal que contextualizó y motivó los homicidios de Unicenter”.

Y entre las maniobras utilizadas por los imputados, Domínguez precisó “la desafectación de funcionarios encargados de las pesquisas, la quita o no asignación de personal y recursos, las exhortaciones informales destinadas a archivar las actuaciones, situaciones de amedrentamiento y violencia psicológica laboral y filtración de información reservada que privó de éxito diversas medidas probatorias”.