A días de la explosión en una escuela de Moreno que dejó como saldo trágico la muerte de dos trabajadores de la educación, la comunidad de la Primaria 25 y la Secundaria 14 decidió esta mañana interrumpir el dictado de clases hasta que se solucionen los graves problemas edilicios de la sede que comparten en el barrio San José.

Ayer, a primera hora de la mañana, docentes y auxiliares encontraron una notificación de la empresa Gas Natural que informaba sobre la clausura del suministro debido a que se habían detectado pérdidas.

Este año, el ciclo lectivo en ambas escuelas ya estuvo suspendido varias semanas, durante las cuales cuadrillas provinciales llevaron a cabo arreglos menores, a la espera de la reanudación de la obra de construcción del nuevo edificio, en Avenida Larralde y Santa María de Oro. Sin embargo, todavía los trabajos de la futura sede siguen paralizados.

“El lunes, a las 7 y media de la mañana, los docentes que ingresaban encontraron una notificación de Gas Natural que decía que la escuela se encontraba con pérdidas y, por tal motivo, recomendaba no abrir las puertas para el dictado de clases”, explicó en diálogo con TaD el profesor Martín Alaniz y continuó: “Ante esta situación, se realizó una asamblea urgente, con los padres, los docentes y los alumnos, y se decidió suspender las clases y convocar a una nueva asamblea para hoy”.

Sobre la reunión de esta mañana, el delegado de los docentes de la Secundaria 14 detalló: “Se decidió cerrar la escuela hasta que vengan a verificar los problemas edilicios que tenemos y que nos den plazos concretos para el reinicio de la obra que está parada desde el año pasado”.

“Les exigimos a las autoridades que sean serias y que piensen en los chicos y en las condiciones que los docentes trabajamos”, concluyó Alaniz.

La comunidad de estos establecimientos educativos, a los que concurren principalmente chicos y adolescentes de los barrios San José y Los Tábanos, se declaró en “estado de asamblea permanente” y proyecta realizar nuevos reclamos.