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Los línea de colectivos 60 circula hoy con menos colectivos y sin cobrar boleto, a raíz del conflicto entre empresarios y trajadores. A partir de una presentación judicial de los empleadores, efectivos policiales custodian la terminal de Ingeniero Maschwitz para impedir que los choferes salgan con las unidades.

Cerca de las 5 comenzaron a partir los primeros colectivos de los playones de Rincón de Milberg y Constitución, pero los que debían hacerlo de la tercera cabecera ubicada en Ingeniero Maschwitz se vieron “imposibilitados”, dijo a Télam uno de los delegados, Esteban Simoneta.

«Hay patrulleros en uno de los portones y nos dijeron que tienen una orden del fiscal que prohíbe la salida de las unidades», precisó el gremialista, quien anunció que «en el transcurso de la mañana» van a presentarse en la fiscalía para «pedir una explicación».

«No hay personal jerárquico ni administrativo ya que la empresa Monsa (Micro Ómnibus Norte SA) los retiró el sábado pasado para impedir que circulemos sin cobrar boleto; sin embargo, los trabajadores decidimos salir igual a dar el servicio», añadió Simoneta.

El jueves pasado, los choferes de la línea 60 comenzaron una medida de fuerza en reclamo de la reincorporación de uno de sus compañeros despedidos. En ese marco, circularon normalmente pero no cobraron boleto.

«El viernes, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y ordenó a la empresa a reincorporar a nuestro compañero, que se presentó a trabajar el sábado y le prohibieron la entrada; entonces, decidimos continuar con nuestra decisión de no cobrar boleto», señaló el dirigente.

Desde entonces, los choferes cumplían sus horarios de trabajo en las cabeceras y denunciaban un «lock out» patronal ya que ellos estaban «preparados para trabajar».

«La empresa denunció que hay una usurpación del predio de Maschwitz, algo que no existe porque acá cada uno entra y sale cuando quiere. La empresa dice que es ilegal que salgan las unidades, lo ilegal es que la empresa no acate la conciliación obligatoria y decida abandonar a más de mil trabajadores y los 250 mil usuarios diarios», expresó Simoneta.

«El sábado, además de negarle la entrada al chofer despedido, la empresa decidió despedir a otros 50 (trabajadores); entonces, hoy estamos con 51 trabajadores despedidos y muchos reclamos por mejoras laborales que datan desde hace un tiempo; en tanto, la respuesta de los empresarios es cortar el servicio», agregó el delegado.

Por su parte, la empresa Monsa afirmó ayer en un comunicado que la utilización de las unidades de transporte «es absolutamente ilegal y contraria a la normativa vigente» y aseguró que esta situación se origina «al estar usurpadas por los trabajadores de las cabeceras desde el sábado pasado», porque la firma «carece del control sobre la línea y sus vehículos».

En el escrito, también aseguró que presentó «las denuncias y acciones correspondientes ante las autoridades administrativas y judiciales» y añadió que las unidades que salen a la calle «no cuentan con seguro al pasajero».