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Una vez más, vecinos de Villa La Ñata apuntan contra la obra de un country del megacomplejo Villa Nueva, de la cuestionada desarrolladora EIDICO. En este caso, habitantes de la zona denuncian que en el predio donde se construye el barrio privado Santa Ana se realizó un nuevo relleno de unos dos metros de altura que tapó un zanjón y avanzó hacia la ruta de acceso a la localidad.

De esta manera, los afectados temen que, además de profundizarse la problemática de los anegamientos y las inundaciones, ahora también puedan ocurrir accidentes, principalmente en la curva del ACA, ya que prácticamente no quedó espacio para que circulen ciclistas ni peatones por el costado de la transitada arteria.

“En estos días, lo que hicieron fue rellenar en el borde exterior del predio, en unos mil metros, y taparon el zanjón y llegaron hasta los postes de luz”, explicó Araceli, una vecina de la calle Isla Verde, quien continuó con indignación: “Ahora tenemos un paredón de tierra de dos metros sobre nuestras espaldas en la parada de colectivos”.

Por su parte, Lola, quien reside sobre la calle Solís, señaló: “Ahora los ciclistas y los peatones no pueden circular. Se transformó en un lugar muy peligroso”.

Uno de los principales inconvenientes que deben afrontar los vecinos de una zona históricamente baja desde el desarrollo de los countries de EIDICO son los frecuentes anegamientos e inundaciones.

En este contexto, esta nueva obra despertó la alarma. “Levantaron dos, tres metros y los que quedamos abajo nos seguimos perjudicando. Siguen construyendo sobre los humedales”, destacó Araceli y recordó: “En 2014, tuve un metro y medio de agua en mi casa. Perdí todo y nadie me pagó nada. Ahora, con cualquier repunte ya tengo 30 centímetros”.

En la misma línea, Lola apuntó: “Estos movimientos de suelo terminaron haciendo que vivamos en un pozo entre los countries y el río”.

“Estamos cada vez más afectados por estas obras: nos inundamos, no tenemos agua y se corta la luz todos los días. Es impresionante el mal vivir”, añadió la vecina del barrio La Beatriz.

A raíz de esta situación, los vecinos perjudicados llevaron en los últimos días sus inquietudes y reclamos a distintas dependencias municipales.

“Estamos todos preocupadísimos. Parece que es imposible frenar el avance sobre nuestras cabezas”, graficó Lola y detalló: “Reclamamos en la delegación, la Secretaría Privada y la Secretaría de Obras Públicas. Nos dijeron que tienen que revisar si la obra está presentada. Nos pidieron unos días para contestarnos. Parece que no nos creen que esto nos está afectando”.

A la espera de respuestas, los vecinos ya decidieron organizar una protesta, que se llevará adelante el próximo domingo, desde las 11, a la altura de ingreso al predio del ACA.

“Hacen sus construcciones sin tener en cuenta que hay una comunidad, pobladores preexistentes”, resumió Lola, sobre la sensación que invade por estas horas a los vecinos. “Ellos progresan y a nosotros nos tapan”, concluyó Araceli.

Situación de los sitios arqueológicos de La Bellaca

la bellaca La construcción del futuro country Santa Ana viene siendo cuestionada desde hace años porque se lleva a cabo en el predio conocido como La Bellaca, donde fueron encontrados sitios arqueológicos con enterratorios humanos de los pueblos originarios que habitaban la región antes de la conquista española.

Para que le permitieran continuar con los trabajos, EIDICO alambró tres pequeños sectores de este cementerio indígena, lo que no impidió la degradación de estos lugares, que actualmente, según pudieron comprobar vecinos, se encuentran bajo agua.

Desde la Comunidad Indígena Punta Querandí explicaron que solicitaron a la Provincia una “copia de los estudios de impacto arqueológico financiados por EIDICO en La Bellaca, así como ‘los protocolos de manejo’ de los tres sitios arqueológicos”. Sin embargo, aclararon que “el responsable de Patrimonio Arqueológico provincial, Fernando Oliva, se negó a brindar esta información”.

“La violación a los lugares sagrados de los pueblos originarios en Tigre lleva veinte años”, sintetizaron desde la comunidad local y pusieron como ejemplos lo que ocurrió con los sitios arqueológicos Sarandí y Garín, que fueron sepultados por los complejos urbanísticos Nordelta y Villa Nueva, respectivamente.

“Han cambiado varios gobiernos en la Provincia pero la política arqueológica sigue intacta: avalando negociados inmobiliarios y violando los derechos de las comunidades indígenas”, finalizaron desde el colectivo pluriétnico afincado desde hace más de una década en Punta Querandí.