Por Federico Ugo (*)

En el día de ayer se conocieron los datos oficiales del Indec respecto al aumento de la pobreza en nuestro país. Este informe analiza la evolución trimestral de la pobreza, y, coincidentemente los datos relevados del Indec se asemejan a los arrojados por la Universidad Católica (UCA) y el Observatorio de la Deuda Social. El resultado, como ya es sabido -y no solo por leer los diarios, sino por caminar la calle y ver cómo se le complica cada día más a las familias argentinas llevar el pan a su mesa-, es desolador y desesperante: uno de cada tres compatriotas está por debajo de la línea de pobreza; lo que representa un 32% de nuestra población, habiendo crecido la cifra en 6,3% en el año 2018. Estos números crudos, representan la realidad de alrededor de 2,9 millones de argentinos y argentinas que en 2018 descendieron a la línea de pobreza, completando un universo de casi 12 millones de personas en nuestro país. El último trimestre del año pasado -que es el período de referencia del informe conocido el día de ayer- fue el que arrojó los peores indicadores promedios, lo cual está directamente vinculado a la política de especulación y ajuste del gobierno nacional, que el año pasado dejó un saldo inflacionario de un 47,6%, con las disparadas del dólar mediante.

Podríamos estar largo rato hablando y analizando los resultados de una realidad objetiva, que todos y todas conocemos, pero en esta oportunidad entiendo que es mejor pensar y trabajar ideas, propuestas y acciones que construyan la plataforma para revertir esta situación lo antes posible. Lejos de quedarnos en los lamentos -o la «calentura», como dijo el propio Presidente-, es momento de trabajar por la realidad que vive un tercio de nuestra ciudadanía y hacer todo lo que esté al alcance por revertir esta situación. En este sentido, es irresponsable que una funcionaria, a cargo precisamente de diseñar y ejecutar políticas públicas sociales, se limite a responder ante los datos que arroja el Indec que se trata de una jornada «triste» y que su gobierno dice «la verdad». Desde los movimientos sociales que trabajan sostenidamente, desde hace años, en la promoción de la economía social y el cooperativismo como herramientas colectivas de satisfacción de necesidades, entendemos que este no es un momento de ponernos «tristes». Es hora de no aflojar, es hora de redoblar esfuerzos, es momento de trabajar incansablemente por la dignidad de ese tercio de nuestro pueblo que sufre más duramente las políticas neoliberales que dicta el Fondo Monetario Internacional y la Casa Rosada.

Hoy supervisamos la ejecución de la obra que la CTEP lleva adelante con la construcción de 122 viviendas en Escobar, también la de entubamiento que acerca el agua potable a 800 familias del barrio Garrote en Tigre Centro, y realmente no vemos que la opción sea la que nos propone este gobierno de «aguantar», «remar» o, lisa y llanamente, ponernos tristes porque los índices de pobreza o indigencia aumentan día a día, al compás de la timba financiera que los grandes grupos económicos festejan desde sus escritorios. Es tiempo de trabajo y de redoblar esfuerzos. Las consignas de tierra, techo y trabajo siguen vigentes con el mismo vigor que años atrás y hoy con mayor ímpetu al ver cómo la economía social brinda una respuesta cuando el Estado mira a la gente con la espalda.

Y en el caso de la dirigencia política, que se encuentra atravesada por una contienda electoral fundamental en este 2019, es el turno de dejar de lado las falsas dicotomías, los orgullos y poner todo el compromiso en construir una alternativa mayoritaria que nos devuelva la dignidad al conjunto del pueblo argentino.

En Tigre, en la provincia de Buenos Aires y en todo el país, tenemos un mandato del cual hacernos cargo quienes hacemos de la militancia y la organización una vocación de vida: no aflojar y no dar lugar a las mentiras y los abusos que el macrismo viene cometiendo contra nuestra sociedad. Es tiempo de trabajar, comprometerse y acordar las acciones y estrategias que necesitamos en este tiempo para construir la nueva victoria popular que necesita nuestra gente y nuestra Argentina.

(*) Titular de la Agencia de Promoción del Hábitat y la Economía Popular del Municipio de Tigre y miembro de la Mesa Provincial del Movimiento Evita.