Autoridades y representantes de distintas comunidades constituyeron la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar, en una asamblea realizada días atrás en el territorio sagrado de Punta Querandí, ubicado en el límite entre ambos municipios. Durante el encuentro, los presentes resolvieron solicitar audiencias con los intendentes Julio Zamora y Ariel Sujarchuk para plantear sus necesidades.

Luego de varios años de confluir en actividades, distintas expresiones del movimiento indígena decidieron conformar una organización con el objetivo de fortalecerse mutuamente, hacer visibles sus demandas y lograr respuestas favorables por parte de los gobiernos municipal, provincial y nacional. La agenda incluye el reconocimiento de la propiedad comunitaria, el financiamiento para la construcción de salones comunitarios, el apoyo a las producciones artesanales y el respaldo institucional a los idiomas indígenas, entre otros puntos.

“La Unión nos va a dar más más empuje, más fuerza, más valentía”, se entusiasmó Reinaldo Roa del Pueblo Guaraní y del Consejo de Ancianos de Punta Querandí y, al mismo tiempo, manifestó su preocupación por el incumplimiento del Municipio de Tigre al compromiso asumido en febrero de impulsar ante el Concejo Deliberante el reconocimiento de la propiedad comunitaria del predio de su comunidad, ubicado en Dique Luján, luego de una década de conflicto con la empresa EIDICO. “No podemos esperar 20 años”, advirtió.

La primera resolución de la institución recién nacida fue solicitar audiencias con los jefes comunales de Tigre y Escobar con el objetivo de abrir espacios de diálogo y trabajo para generar políticas públicas que apliquen los derechos indígenas consagrados en la Constitución Nacional y los tratados internacionales.

El intercambio de conocimientos tradicionales es otro objetivo importante de la nueva organización. En este sentido, se definió realizar en diciembre un nuevo encuentro en Punta Querandí para compartir la práctica de la cestería, la alfarería y los idiomas originarios.

Por su parte, la cacica de la Comunidad Qompi Hermanos y Hermanas Tobas de Garín, Cintia López, expresó: “Estamos muy contentos que se logre esta Unión de Pueblos Originarios para llevar adelante nuestros reclamos, nuestras luchas y también para aprender y compartir sabiduría”.

Con este paso adelante se retoma una organización ancestral: la unidad y la coordinación ante intereses comunes en el territorio, destacó López, quien tiene entre sus prioridades concretar proyectos de huertas agroecológicas y talleres de idioma qom.

“Nunca se nos permitió hablar. Hoy tomamos la palabra para que cada persona pueda tener amor a sus raíces y buscar su identidad”, manifestó.

La Unión de Pueblos Originarios es la primera organización que busca “la unificación de las comunidades de Tigre y Escobar”, señaló el experimentado referente qom Amancio Rojas, quien en la actualidad representa a cinco familias asentadas en la localidad de Ricardo Rojas y a fines de los 90 fue parte del surgimiento de la primera comunidad tigrense: Yecthakay.

En tanto, el cacique de la Comunidad Qom Cacique Ramón Chara de Benavídez, Santiago Chara, dijo: “Es importante que las autoridades se comprometan con nuestros pedidos”. Y remarcó que una de las demandas es el financiamiento para construir “salones comunitarios para organizar mejor» sus actividades.

Por otra parte, Rojas, quien junto a su pareja Paula Chetaloiq son artesanos y se vieron muy afectados por la pandemia, agregó: “Tengo la esperanza de que podamos conseguir un lugar donde volver a vender”.

La Unión de Pueblos Originarios se encuentra constituida por comunidades y familias de Dique Luján, Benavídez, La Paloma, Ricardo Rojas, Garín y Maschwitz. Y se espera la incorporación de Yecthakay, cuyos integrantes viven en Parque San Lorenzo, Ricardo Rojas y Las Tunas.

En el último censo nacional, efectuado hace más de diez años, casi 7 mil residentes de Tigre y 5 mil de Escobar se autoreconocieron como descendientes o pertenecientes a pueblos originarios. Sin embargo, ninguno de los dos municipios tienen oficinas encargadas de atender las demandas indígenas, a diferencia de otros distritos bonaerenses, como Quilmes, Moreno, Avellaneda y La Plata.

“Los intendentes tienen que escuchar y apoyar”, concluyó Roa, de Punta Querandí.