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“Cuando decimos que trabajamos por la inclusión, tenemos que promover y defender las fuentes de trabajo”, advirtió el obispo de la Diócesis de San Isidro, Oscar Ojea, en un mensaje por la festividad de San José Obrero, que es el patrono de los trabajadores.

“Todos los que decimos que defendemos la vida, tenemos que hacer un profundo examen de conciencia sobre nuestro compromiso social”, consideró monseñor Ojea.

El prelado sostuvo que “defender la vida es defenderla en todo su desarrollo, y el trabajo es parte de esa vida, una parte esencial, porque hace a la dignidad de la persona”.

“Todos los elementos de la economía son instrumentales, en comparación con el trabajo; el trabajo sale del corazón de la misma persona; a través del trabajo el hombre queda incluido en una sociedad”, aseguró el obispo y agregó: “Cuando decimos que trabajamos por la inclusión, tenemos que promover y defender las fuentes de trabajo”.

“Pensemos lo que significa un hombre o una mujer sin trabajo; se sienten fuera de todo circuito, como si estuvieran al margen. Un hombre y una mujer sin trabajo significa también no sentirse reconocidos, en lo más profundo, no solamente por la sociedad, a veces hasta en la propia familia”, observó el religioso.

Monseñor Ojea recordó que “el Día del Trabajador es el día de San José Obrero”. Y señaló: “Jesús quiso darnos el ejemplo de trabajar, con sus propias manos, en el taller de su padre adoptivo”.

“Por eso yo me dirijo a todos los trabajadores y trabajadoras, para expresarles mis más sinceras felicitaciones en este día. Un abrazo muy fuerte de toda la Iglesia, y un compromiso a defender y a promover las fuentes de trabajo, que es defender la vida. Que tengan un día espléndido en este 1° de Mayo. Que Dios los bendiga”, concluyó el obispo de la diócesis que abarca los partidos de Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre.