Los maquinistas nucleados en La Fraternidad paralizarán desde esta medianoche los servicios de la Línea Mitre que unen Retiro – Tigre y Victoria – Capilla del Señor en protesta por «los permanentes y sistemáticos hechos de inseguridad en la estación Victoria».

El paro de los conductores de trenes continuará hasta que «la empresa ofrezca garantías y la Justicia ordene la desocupación de la zona de la estación Victoria, que fue tomada por gente ajena a la compañía e impide realizar las tareas», explicó el titular del gremio, Omar Maturano.

El sindicalista aclaró que «la decisión gremial no implica una medida de fuerza» y que fue adoptada para proteger «la integridad física de los trabajadores y la seguridad del material y la infraestructura, que están en riesgo».

«El personal ferroviario está en riesgo ante los permanentes hechos de inseguridad en las playas de maniobras de la estación Victoria. El lugar está ocupado de forma ilegal por personas ajenas a la empresa», señaló el dirigente.

A través de un comunicado, Maturano explicó que «la empresa ferroviaria no ofrece garantías de seguridad a los trabajadores», y agregó que «los ocupantes violentan las elementales normas y arriesgan en todo momento la integridad física de los afiliados fraternales».

Maturano detalló que «se trata de terrenos operativos y de jurisdicción federal», y enfatizó que la situación «no respeta las normas establecidas en la Ley 2.873 y en los Reglamentos Técnicos, Operativos y de Seguridad actualmente vigentes».

«No obstante los reiterados reclamos realizados por el gremio para garantizar la seguridad de trabajadores y material ferroviario, la empresa Sofse solo informó que se efectuaron las correspondientes denuncias a la Justicia, pero hasta el momento no se adoptaron las acciones legales pertinentes», remarcó.

El titular de La Fraternidad explicó que «la gente tomó el lugar e impide realizar las maniobras ferroviarias porque anda libremente entre las vías», y argumentó que «la situación es intolerable y no puede aguantarse más», aunque aclaró que «la medida no fue adoptada contra los ocupantes sino por hechos de inseguridad».

«Los ferroviarios tienen que evitar de forma permanente posibles arrollamientos. La empresa no ofrece seguridad para continuar las tareas. La medida continuará hasta que se desaloje el lugar», aseguró el gremialista.