Los incendios en los humedales del Delta del Paraná, que ya afectaron a unas 90 mil hectáreas, constituyen una «verdadera tragedia» para la flora y fauna de las islas, y debido a la acción del fuego algunas áreas «tardarán años en recuperarse», consideraron hoy ambientalistas y ornitólogos.

«El panorama es desolador, el fuego diezmó numerosa fauna del humedal. Se ha encontrado una innumerable cantidad de animales calcinados tras el incendio en las islas», le dijo a Télam Pablo Cantador, un experto en avifauna del grupo ecologista El Paraná No se Toca.

Tras señalar que «es una verdadera tragedia» lo ocurrido con los incendios, el especialista manifestó que en un recorrida realizada por la zona afectada advirtió que existe «un gran porcentaje de islas quemadas».

Cantador comentó que hay áreas donde «el suelo quedó como un ladrillo por la temperatura, ahí el fuego quemó todo, hasta los microorganismos y semillas. Será muy difícil que algo vuelva a crecer en breve. Tardará años en recuperarse».

El ecologista señaló que el panorama también «es devastador» en cuanto a la fauna de las islas: «Reptiles que en invierno se guarecen e hibernan en cuevas y troncos de árboles, como iguanas y culebras, quedaron calcinados».

«Lo mismo que comadrejas y hurones que el fuego atrapó en sus madrigueras. Similar situación ocurrió con las tortugas al desplazarse hacia aguas más profundas», añadió.

Respecto a las aves que habitan el Delta, el ambientalista contó que si bien muchas especies pudieron escapar, «sus nidos y pichones resultaron calcinados».

“El fuego, cuando es nocturno, sorprende en sus refugios a las aves acuáticas como las gallinetas, que no se caracterizan por ser grandes voladores y como apenas pueden levantar vuelo, quedan presas de las llamas», explicó.

Cantador afirmó que el humedal «es también recepción de aves que emigran». Y detalló: «Ahora están migrando las que vienen de la Patagonia, y en esta primavera llegarán las aves que proceden del norte y se encontrarán con un tercio de las islas del Delta arrasadas».

Por su parte, el director de Aves Argentinas, Hernán Casaña, en diálogo con Canal 3 de Rosario, agregó que el área incendiada «es el equivalente a dos ciudades de Buenos Aires» y que “es un ambiente que se perdió» y no se puede saber «cuándo se recuperará».

Casaña expresó que «numerosas aves perecieron al tener sus nidos en los árboles, pero muchas especies tienen problemas de conservación, por lo cual el impacto será muy fuerte, y recuperar el ambiente perdido también será muy difícil».

Tras apuntar que los incendios en los humedales son «una tragedia desde el punto de vista ambiental y de la salud humana», el titular de Aves Argentinas concluyó: «Estamos perdiendo recursos naturales a una velocidad inusitada».