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Enmarcada en el Festival Ópera Tigre y los festejos del 400° aniversario de la muerte de Willliam Shakespeare, anoche se llevó a cabo el estreno de su clásica obra «La Tempestad», dirigida por Michal Znaniecki, en el convento San Francisco, que está situado en el Delta. Un nutrido auditorio disfrutó de una gran producción reúne a acróbatas, actores, cantantes y bailarines argentinos y del exterior, en un espacio único que brinda una experiencia inolvidable.

«No solo el espacio influye, también edificios y objetos que hemos encontrado en la isla, como un barco abandonado o una plataforma de un club de remeros que hemos utilizado como el área de trabajo de nuestro Calibán. Hemos recorrido la isla, pensando el viaje con el público y descubrimos que está hecha para ‘La Tempestad’ de Shakespeare», sostuvo el director artístico.

«Es un sueño para un autor trabajar en un espacio tan estimulante, maravilloso y mágico como es el Delta. Desde la primera vez, me ha gustado, me ha motivado diciéndome: quiero un festival acá y quiero morirme acá. Me atrae depender de la naturaleza. La isla es maravillosa, pero lo increíble para nosotros los artistas y personas que viven acá es que cada día tienes una sorpresa. Esa es la fuerza de cambio y hace que el espectáculo esté vivo», agregó Znaniecki.

Esta inmortal historia de traiciones, pasiones, venganzas y amor es traída a la vida gracias a la dirección artística de Znaniecki, la música de Henry Purcell y el protagonismo del actor Nacho Gadano y la mezzo soprano Guadalupe Barrientos. La excelencia con la que se ejecuta la obra hace que el espectador se olvide de que se trata de una adaptación de una narración inglesa, para considerarla específicamente creada para el escenario natural en el que se desarrolla.

La obra, lejos de ser tradicional, combina distintas disciplinas para ofrecer un espectáculo único. El amplio plantel de artistas incluye acróbatas, cantantes, actores, bailarines y músicos. Todos ellos son acompañados por proyecciones sobre el edificio, sombras, coros y fuego. Finalmente, toda la isla del convento San Francisco se convierte en un escenario a través del cual los personajes y los espectadores se trasladan brindándole vida y una sensación envolvente al espectáculo.

El argumento de la obra se centra en un naufragio, que tras una tempestad arroja a los pasajeros de un navío a una isla perdida. Allí, descubren que la isla es gobernada por el mago Próspero que somete a todos sus habitantes bajo sus poderes mágicos, junto a su hija Miranda y toda una corte de seres fantásticos como el espíritu Ariel y el malvado Calibán. Pero, poco a poco, se revela que el naufragio no ha sido una fatalidad casual.

«El espacio es el protagonista de la obra y lo que tenemos que hacer es adaptarnos y disfrutar de un lugar mágico. Hay que dejarse llevar por la energía que hay en este lugar. Como Michal irrumpe en espacios no tradicionales, tenemos que jugar con lo imprevisto y eso hace a la riqueza de lo sorprendente del lugar», explicó Gadano.

Por su parte, el director ejecutivo de la Agencia de Cultura, Daniel Fariña, destacó: «Es increíble tener ópera en el Delta, algo que se está haciendo hace ya tres años con Michal Znaniecki con el apoyo del Municipio. Tenemos la suerte de que Michal es un experto en montar espectáculos de tamaña excelencia en escenarios no tradicionales. Por eso, nos llena de orgullo que haya elegido Tigre y nuestro Delta para llevarlo adelante con un esfuerzo tremendo y con nuestros artistas. Estamos muy felices de que Tigre hoy esté en el primer lugar de la cultura».

En tanto, el embajador de Polonia en el país, Marek Pernal, estuvo presente en la función y expresó: «Se trata de una idea fantástica. Aprovechar este sitio y combinar los valores del entorno con la imaginación del autor. El resultado: un fantástico espectáculo».