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La Diócesis de San Isidro organizó la jornada “Jóvenes y adicciones en contexto de vulnerabilidad social”, de la que formaron parte el obispo Jorge Ojea; la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley; el gerente del Departamento del Cono Sur del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), José Luis Lupo; el titular de la Sedronar, Roberto Moro.

En la actividad, que se llevó a cabo en la Universidad de San Isidro “Dr. Plácido Marín” (USI), se reflexionó sobre el abordaje del consumo problemático de sustancias y se expuso el trabajo que llevan adelante los cuatro Centros Barriales Diocesanos, que dependen del Obispado de San Isidro.

“Qué importante que es poder mirarnos entre nosotros, entender qué necesita el otro y, a partir de ahí, empezar a trabajar. No hay una receta y hoy más que nunca podemos confirmar eso. Entonces, tenemos que apostar a entender qué necesita el otro”, señaló Stanley, tras los relatos de vida de tres jóvenes que asisten a uno de los centros. Y agregó: “Tenemos que aprender de ellos, escucharlos, crecer con ellos y poder, desde ese lugar, construir puentes para todos los que nos necesitan”.

En sintonía con la ministra, Moro expresó tras el encuentro: “No hay una sola fórmula para tratar la problemática”. Y aseguró: “Es entre el Estado, las organizaciones sociales, la Iglesia y las familias que vamos a poder encontrar una respuesta para esto”.

Por su parte, Ojea explicó: “A través del trabajo que hacemos en los barrios carenciados nos dimos cuenta que esos chicos que estaban en riesgo no se acercaban solos a un tratamiento, como un chico de clase media, sino que había que hacer un trabajo de campo, estar con ellos, aprender nuevos modos creativos de intervención y es así que fuimos abriendo este camino”.

También participaron de la actividad el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, Jorge Triaca; el subsecretario de Culto de la Nación, Alberto Abriani; y el secretario de Integración Comunitaria del Municipio de San Isidro, Arturo Flier.