La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó las penas para tres de los diez condenados por el secuestro y posterior crimen de Matías Berardi, cometido en 2010 cuando el adolescente regresaba de bailar a su casa de la localidad de Ingeniero Maschwitz, informaron fuentes judiciales.

Con los votos de Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda, Elena Higton de Nolasco y Carlos Fernando Rosenkrantz, el máximo tribunal del país desestimó por “inadmisible” los recursos de queja interpuestos por Federico Esteban Maidana (33), Gonzalo Hernán Álvarez (37) y Gabriel Raúl Figueroa (30), alias “Larry”.

De esta forma, quedaron firmes las penas a prisión perpetua para “Larry” Figueroa y Alvarez; y la sentencia a 21 años para Maidana.

Las defensas de los tres habían presentado un recurso extraordinario ante la Corte Suprema, que fue rechazado y originó la queja, luego de que en octubre de 2015, la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal (CFCP), integrada por Mariano Borinsky, Liliana Catucci y Eduardo Riggi, confirmó las diez condenas impuestas en primera instancia.

En esa oportunidad, la CFCP dejó firmes las perpetuas para Figueroa y Alvarez y también las del herrero Richard Souto (49), Néstor Maidana (28) y Damián Sack (29); y las sentencias a 24 años para Ana Moyano (43), 17 para Jennifer Souto Moyano (23), 19 para Celeste Moyano (31), 21 para Maidana y 18 para Elias Vivas (20).

Además, los camaristas ordenaron realizar un nuevo juicio oral para Alexia Souto Moyano (20), quien había sido absuelta en abril de 2013 por el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín, y que este segundo debate esté a cargo de otros jueces.

Esta chica es una de las hijas de la familia encabezada por Richard Souto y Ana Moyano, dueños del inmueble de la localidad de Benavídez, donde había un galpón en el que funcionaba un taller de herrería y fue retenida y ocultada la víctima.

Berardi (16) fue secuestrado el 28 de septiembre de 2010 cuando volvía de una fiesta de estudiantes en la Capital Federal a su casa en Ingeniero Maschwitz. Fue capturado al bajar de una combi en una estación de servicio de Ruta 26 y Autopista Panamericana.

Si bien los captores llegaron a pedir un rescate de 30 mil pesos, no hubo ningún pago porque al día siguiente la víctima fue asesinado de un balazo y arrojado en su descampado de la localidad de Campana.