La comunidad de Punta Querandí puso en marcha la cosntrucción de la segunda etapa del Museo Autónomo de Gestión Indígena. Esta ampliación permitirá poner en funcionamiento una biblioteca. En su primer año de existencia, este espacio educativo recibió la visita de una decena de delegaciones escolares.

Alberto Aguirre, del Pueblo Qom, es quien está a cargo de los trabajos en la cabaña de madera donde se exhibe una selección de piezas de vasijas de mil años de antigüedad halladas en el sitio ubicado entre la calle Brasil, el Canal Villanueva y el Arroyo Garín, en el límite entre los partidos de Tigre y Escobar.

“Siguiendo con las tareas de fortalecimiento y preservación del territorio de nuestra comunidad, hoy nos abocamos a realizar la construcción del segundo núcleo de nuestro Museo Autónomo de Gestión Indígena, una ampliación necesaria para expandir el espacio y anexar la biblioteca”, explicó el responsable de las tareas.

Mientras que Santiago Chara, también del Pueblo Qom, aportó: “Empezar la segunda parte del museo es reivindicar lo que venimos haciendo y darle más fuerza al lugar. Todavía falta, no vamos a aflojar. Vamos a seguir demostrándole a (Jorge) O’Reilly que no nos vamos a quedar con los brazos cruzados. Somos pacíficos pero somos guerreros también”.

Otro de los integrante de la comunidad plurinacional que preserva el predio de Dique Luján, Reinaldo Roa, del Pueblo Guaraní, manifestó: “Tenemos todos los derechos de tener un museo totalmente nuestro, con la historia verdadera, no contada por otra gente que no quiere reconocernos. Estamos defendiendo lo nuestro, no somos habitantes de otro lado, somos de este lugar”.

Luego de la inauguración del espacio cultural, a fines de mayo del año pasado, la comunidad fue notificada en agosto último de un juicio de desalojo impulsado por el empresario O’Reilly, quien está al frente de la desarrolladora inmobiliaria EIDICO, “responsable de la destrucción de casi mil hectáreas de humedales en Tigre y un número indeterminado de cementerios indígenas”, denuncian.

“A pesar de estar atravesando un juicio y amenazas de desalojo por parte de quienes pretenden usurpar nuestro territorio, respondemos dichos ataques con hechos”, agregó Aguirre.

“Con el acompañamiento permanente de muchos hermanos, de organizaciones y de nuestros ancestros, que nos fortalecen espiritualmente, seguimos demostrando nuestro llamado a defender nuestro territorio de Punta Querandí”, concluyó el qom.

En sus paredes, con mapas, fotos y dibujos, el Museo Autónomo de Gestión Indígena invita a un recorrido desde los tiempos anteriores a la invasión europea, las resistencias de los pueblos originarios a la primera y segunda fundación de Buenos Aires y el pasado reciente de las localidades cercanas, con la llegada del tren, la fábrica de formio y la aparición del cuerpo de la militante de izquierda Ana María Martínez en 1982 durante la última dictadura cívico – militar.

Pero no se trata de un espacio estancado en el pasado, ya que también “refleja y denuncia el abandono estatal y las consecuencia del modelo capitalista de desarrollo en los humedales del Río Luján, con la invasión de barrios privados que destruyeron casi 15 mil hectáreas en las últimas dos décadas, un proceso que generó más inundaciones y diversas problemáticas sociales”, explican.