En una entrevista con TaD, el referente del espacio peronista Nuevas Huellas, Javier Forlenza, se refirió a su intención de encabezar la lista de candidatos a concejales en las próximas elecciones y su sueño de llegar a la intendencia en 2019.

-En líneas generales ¿cuál es la propuesta del espacio que encabezás en Tigre? ¿Por qué se conformó y hacia dónde apuntan?
-Nosotros, allá por 2012, decidimos formar con un grupo de compañeros una agrupación que se llama Nuevas Huellas y tenía dos objetivos claros. En primera instancia, trabajar por la integración del distrito de Tigre, donde cada barrio tenga su identidad y se sienta parte de un proyecto colectivo y de un proyecto de ciudad. Y el otro objetivo claro era oxigenar la política para achicar la brecha entre los dirigentes y los vecinos. Nuestra agrupación es principalmente una organización que trabaja por la participación ciudadana. Si la ciudadanía no participa es muy difícil que lo que venga genere una transformación en Tigre.

-¿Y cuál es el diagnóstico de la situación actual del distrito? ¿Cuáles creen que son las dos o tres problemáticas a atender en forma prioritaria?
-Yo creo que una de las problemáticas centrales es el sistema de salud pública. Un municipio que destina 1.277 millones de pesos del Tesoro municipal a la salud pública debería tener garantizado no solo el acceso sino también la calidad de ese sistema. Hoy, en Tigre, quién no cuenta con una obra social muchas veces no solamente no tiene acceso sino que no tiene la posibilidad de resolver su problemática.

-Teniendo en cuenta que los establecimientos están: un hospital provincial, una maternidad municipal y una red de centros de salud, ¿qué creés que falla en el sistema?
-No podemos discutir que Tigre tiene toda la infraestructura en términos de atención. Si hay algo que reconocerle a la gestión de (Ricardo) Ubieto es que dejó una infraestructura muy importante. Lo que le está faltando a Tigre es contenido; las políticas de salud no son edificios, son recursos en médicos, en medicamentos, en una política sanitaria capaz de estar al alcance del vecino.

-¿Cuáles son las otras problemáticas?
-Otra de las problemáticas son las inundaciones, no hay planificación en términos de cómo va creciendo la ciudad. No existen en el mundo ciudades que no se inunden, lo que existen son planificaciones para encauzar el agua cuando crece el río o cuando llueve mucho. Eso en Tigre no viene sucediendo, entonces los barrios periféricos pagan el costo de la falta de planificación del Estado, no de la gente que vive en los countries, porque ellos también son vecinos y nosotros queremos aclarar que vamos a trabajar por la hermandad de todos. El Estado tiene que ser garante de los derechos de todos los ciudadanos.
Y por último, como prioridad dentro de la gestión, se debería poner el ojo en el agua corriente y las cloacas.

-Hace un año el intendente Julio Zamora prometió que todo el distrito iba a tener estos servicios garantizados en cuatro años. Ya pasó uno, ¿vos crees que eso es posible?
-Los fondos públicos están, porque de hecho Tigre se endeudó en 800 millones y recibió 1.600 millones de pesos del gobierno nacional para obras de infrestructura que incluyen este plan de cloacas. Ahora todo tiene que ver con una decisión política y lo que hoy no veo es que el intendente esté decidiendo los destinos que la ciudadanía espera que decida.

-¿Cuál es tu aspiración política para este año?
-Este año estamos trabajando para poder ocupar un lugar en el Concejo Deliberante, tener voz para llevar propuestas que nos han acercado los vecinos. Nosotros ya venimos trabajando en proyectos de ordenanza y demás, porque creemos que la división de poderes también transforma la realidad, por lo tanto tenemos que hacer el sano ejercicio y el uso de esa herramienta legislativa para poder beneficiar a los vecinos. Esa es la primera batalla, a gran escala mi sueño de 2019 es ser intendente de Tigre.

-¿Cómo están trabajando para acercarles sus propuestas a los vecinos?
-En Tigre tenemos el objetivo de achicar la brecha entre los dirigentes y la gente. Y para eso pensamos dos programas: “Mate a mate con el vecino” y “Viajemos juntos”. El primero tiene que ver con visitar la casa de los vecinos; y en el segundo, subimos al transporte público y les contamos lo que queremos hacer en Tigre. En ambos invitamos a la participación. Es una linda experiencia que nos llena el corazón porque es una interacción espontánea. Ahora también estamos con un cartel en los cortes de los semáforos, nos acercamos a los autos y además de darles un folleto les contamos las propuestas.

-Vos te inscribís dentro del peronismo ¿cómo creés que se van a ir definiendo las candidaturas?
-Yo creo que hoy el peronismo aunque no parezca está viviendo un debate interno bastante interesante, y hay mucha reflexión y autocrítica de parte de los dirigentes. Nosotros dentro del partido apostamos desde nuestro espacio a la unidad, y a que esa unidad sea dialogando las diferencias que podemos tener entre los dirigentes. Hay que reconocer que hubo un proceso de transformación, pero hoy la sociedad necesita pensar en el futuro, con las cosas que se han hecho bien en etapas anteriores pero proyectando una sociedad dentro del siglo XXI. La gente tiene nuevas necesidades tanto sociales como políticas y los dirigentes tenemos que estar a la altura de esas demandas.

-Cristina, Scioli, Randazzo, ¿tienen alguna preferencia?
-Nosotros tenemos la vocación de que el peronismo tiene que estar unido, si esa situación en primera instancia no se da tenemos la herramienta de las PASO para poder dirimir las diferencias. Lo que si tenemos muy claro es que, más allá de los nombres propios, en octubre llegamos a las elecciones en una plano de unidad y en un proyecto claramente de ciudadanía y de país que incluya a todos los argentinos, esta es la apuesta que nosotros vamos a hacer desde nuestra patria chica más allá de los intereses personales, hay que pensar en una Argentina que necesita sin duda de dirigentes que se comprometan con los intereses colectivos.

-¿Son un espacio opositor al gobierno nacional?
-Sí, sí, claramente. Nosotros no compartimos un país donde se garantizan los derechos de algunos, porque cuando te toca gobernar tenés que gobernar para todos los sectores de la sociedad y creemos sobre todo en un Estado que venga a reparar y a seguir profundizando derechos.

-¿Y cómo se ubicaría este espacio en Tigre, donde el gobierno local también se reivindica como peronista?
-Nosotros tenemos la obligación de construir, no entramos en el juicio de valor de quién es más peronista, porque esa discusión pierde sentido. Nosotros tenemos la clara vocación de llevar una propuesta nueva al vecino, a trabajar en el territorio; tenemos que generar calidad institucional, reivindicar el valor de la palabra y trabajar en acciones con las que realmente el vecino se sienta identificado, esa es nuestra responsabilidad. La gente necesita depositar la esperanza en un espacio y nosotros queremos ser esa opción.

-¿Cómo te presentarías ante los vecinos que no te conocen?
-Yo vengo de ser un cuadro de la Iglesia nacional, trabajé muchísimos años con monseñor (Jorge) Casaretto en la Conferencia Episcopal, en el programa de nuevos dirigentes a nivel nacional. Trabajo en una labor social, soy licenciado en Trabajo Social, me recibí en la Universidad Nacional de Luján. He pasado por diferentes organismos, hoy me toca ser el subsecretario de Trabajo, Empleo e Integración Laboral del municipio de Merlo, acompaño la gestión del compañero Gustavo Menéndez. Creemos tener la experiencia suficiente, nos estamos preparando y nos seguimos formando para que cuando la gente nos elija para gobernar Tigre estemos a la altura de la circunstancias.