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El presidente Alberto Fernández convocó hoy a los líderes del G20 a suscribir un «gran pacto de solidaridad global» y, en ese plano, crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria con el fin de contribuir a enfrentar la pandemia de coronavirus, bajo el principio de que «nadie se salva solo».

«La urgencia que marcan las muertes nos obliga a crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria que sirva para enfrentar, mejor equipados de insumos, el contexto que vivimos», planteó el jefe de Estado al hablar esta mañana ante los principales líderes mundiales, a través de una videoconferencia de la que participó desde la residencia de Olivos.

Además, el Presidente celebró que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial «adviertan el ocaso del presente» y «reconozcan lo insostenible de las deudas» que soportan «los países más postergados».

El mandatario nacional fue parte de una inédita cumbre extraordinaria del G20 -realizada por videoconferencia- convocada por el Rey l Salmán de Arabia Saudita, quien encabeza la «troika» de gobierno, para analizar medidas frente a la pandemia, que tiene a un tercio del planeta en aislamiento y que ya provocó más de 500 mil casos y más de 21 mil muertes.

El objetivo de la cumbre fue analizar los efectos del covid-19 a nivel global y debatir estrategias coordinadas para hacer frente a la pandemia y a su impacto, informaron fuentes oficiales.

Al abrir las deliberaciones, Fernández remarcó ante el plenario de mandatarios: «La urgencia que marcan las muertes nos obliga a crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria que sirva para enfrentar, mejor equipados de insumos, el contexto que vivimos».

«Enfrentamos el dilema de preservar la economía o la salud de nuestra gente. Nosotros no dudamos en proteger integralmente la vida de los nuestros», dijo al insistir en su postura de hacer primar la salud de la población por sobre los efectos económicos de la pandemia.

Además, el Presidente apuntó que «el tiempo de los codiciosos ha llegado a su fin» y, en esa dirección, señaló: «Como enseña el Papa Francisco, tenemos que abrir nuestros ojos y nuestros corazones para actuar con una nueva sensibilidad».

Durante su alocución, el jefe de Estado estuvo acompañado en Olivos por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; los ministros de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Felipe Solá; y Economía, Martín Guzmán; y los secretarios General de la Presidencia, Julio Vitobello; y de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz.

En el primer tramo de su discurso, Fernández dijo que la convocatoria del G20 llega «en un momento único de la historia» que «impone actuar con valentía» y sugirió: «no paralizarnos ni temer» y «mucho menos resignarnos».

«Tenemos que dar una respuesta creativa en este presente que nos ha tocado en suerte. No hay lugar para demagogias ni improvisaciones. Enfrentamos el falso dilema de preservar la economía o la salud de nuestra gente. Nosotros entendemos la economía pero no dudamos en proteger integralmente la vida de los nuestros», insistió.

Al respecto, el presidente contó: «Con esa convicción, hemos tomado decisiones en Argentina a partir de la mejor evidencia científica disponible y así lo seguiremos haciendo».

«Estoy convencido de que no seremos eficaces si no aceptamos que el mundo ha cambiado para siempre. Poder sortear esta crisis y enfrentarnos a ese mundo que nace, nos exige diseñar y suscribir un gran pacto de solidaridad global», aseveró.

En paralelo, Fernández diagnosticó que «nada será igual a partir de esta tragedia» por lo que planteó «actuar juntos, ya mismo, porque ha quedado visto que nadie se salva solo» y evaluó que esas «decisiones no pueden quedar libradas a la lógica del mercado, ni preservadas a la riqueza de individuos o naciones».

«Es hora de aprovechar este momento único para crear soluciones económicas tan extraordinarias como extraordinarios son los problemas sociales que atravesamos», opinó y elogió que «el FMI y el Banco Mundial adviertan el ocaso del presente».

«Celebro que reconozcan lo insostenible de las deudas que soportamos los países más postergados. Debemos desafiar este presente con el mismo coraje que tuvo este G20, cuando asumió el daño causado por los paraísos fiscales, por el endeudamiento voraz y por la concentración de la riqueza», agregó.

Ayer, el Banco Mundial anunció un apoyo de 300 millones de dólares para la Argentina, para asistencia social en medio de la lucha contra el coronavirus.

En tanto, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, dijo esta semana que, para lograr la sustentabilidad, el país necesita reducir los pagos de la deuda externa durante la próxima década entre 55.000 y 85.000 millones de dólares, en base a los datos relevados por el equipo técnico del organismo, en la última visita al país.

En su mensaje de hoy, Fernández dijo también que «el secreto del futuro pasa por diseñar políticas que resguarden el empleo, la producción y las mejores condiciones de vida, usando todas las herramientas económicas para proveer liquidez global».

«Como nunca antes, nuestra condición humana nos demanda solidaridad. No podemos quedar pasivos frente a sanciones que suponen bloqueos económicos que solo asfixian a los pueblos en medio de esta crisis humanitaria», expresó el Presidente, al tiempo que planteó que: «Sin mesianismos ni prepotencias, debemos iniciar un tiempo de diálogo global que a todos contenga».

«De ese modo, la humanidad superará esta pandemia. Pero, lo que además logrará, es acabar con el vicio de la exclusión social, la depredación ambiental y la codicia de la especulación», concluyó el mandatario nacional en su exposición.