El sindicado jefe narco colombiano Henry de Jesús López Londoño, alias «Mi Sangre», quien fue detenido en Argentina en octubre de 2012, fue extraditado esta mañana a Estados Unidos, en medio de un fuerte operativo de seguridad secreto, informaron fuentes policiales.

En su cuenta oficial de Twitter, el Ministerio de Seguridad de la Nación confirmó la extradición del capo narco colombiano y calificó al operativo realizado por la Policía Federal como «exitoso».

El exlí­der de la organización Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que se encontraba alojado en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza, y fue trasladado hasta el aeropuerto cercano y entregado a las autoridades estadounidenses para su traslado al Estado de Florida.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación había confirmado el 13 de septiembre pasado la extradición de Londoño a Estados Unidos, donde se lo acusa de «conspiración para distribuir una sustancia controlada (cocaí­­na), a sabiendas de que se importarí­a ilegalmente».

En una resolución de solo tres carillas, en ese momento los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti no hicieron lugar a la petición de la defensa para rechazar la extradición y confirmaron la resolución de mayo del juez federal Sebastián Ramos.

Según la acusación, el exlí­der de la AUC y presunto integrante del cártel Los Urabeños dirigió entre 2006 y 2012 una organización dedicada al tráfico de cocaí­na hacia Estados Unidos, México y América Central, y al lavado de dinero producido por esa actividad ilegal.

López Londoño fue apresado el 30 de octubre de 2012 cuando cenaba junto a allegados y custodios en el restaurante Fettucine Mario, de Pilar, ya que pesaba sobre él un pedido de captura internacional por una causa en la que lo sindicaban como jefe del mencionado cártel.

El 3 de septiembre, se conoció un presunto plan del colombiano para fugarse de la cárcel de Ezeiza, que incluí­a el ataque de un grupo comando al penal, luego de que su abogada, Marí­­a Gabriela Ricagno, pretendió ingresar al lugar con un plano detallado.

En el croquis también figuraba la ubicación de comisarías y otras dependencias policiales próximas al penal, así como los barrios aledaños hasta Esteban Echeverrí­a y una posible línea de fuga trazada en rojo hacia Cañuelas.

Además, en la celda del preso se hallaron numerosas fotocopias de expedientes y, entre ellas, en un hueco, un teléfono celular Iphone, dos chips y un módem portátil.

Por el hecho, se pasó a disponibilidad al director de la cárcel y a otros dos funcionarios que se cree que tuvieron vinculación con el ingreso del teléfono y de los otros elementos hallados, mientras que se abrió una causa penal contra integrantes del Servicio Penitenciario.

Cabe recordar que «Mi Sangre» vivía, hasta su detención, junto a su familia en una casa que alquilaba en el complejo urbanístico Nordelta.