Los más de treinta sindicatos que forman parte de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) se movilizarán el 7 de agosto próximo hacia el Santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers, en rechazo a las políticas económicas implementadas por el gobierno de Cambiemos. Además, en las inmediaciones del templo se realizará “un masivo acto gremial y social”.

En el encuentro que mantuvieron en la sede de la Federación Gráfica Bonaerense (FGB), los dirigentes de ese sector de la CGT decidieron llevar a cabo la protesta en el Día del Patrono del Trabajo, cuando miles de fieles concurren a la emblemática iglesia porteña.

Bajo el título “Marcha por el trabajo y la justicia social”, la CFT -en la que militan bancarios, lecheros, trabajadores de televisión, molineros, docentes privados, gráficos, pilotos de líneas aéreas y empleados de farmacia, entre otros-, difundió un documento y convocó a sus militantes y a los de otros espacios sindicales y “fuerzas populares” a sumarse a la protesta.

“Es preciso movilizarse de forma masiva para rechazar la política económica del gobierno de los ricos, porque se ingresó en el cuarto semestre y no se observan más brotes que los oscuros resultados de estrategias que dejaron sin trabajo a millones de argentinos, sumergió en la pobreza a tantos otros jubilados y pensionados -a quienes quitó hasta los remedios-, condenó a los niños a la indigencia, arruinó a los pequeños comerciantes y empresarios y obligó a cerrar 7.000 establecimientos”, manifestó.

Además, la CFT sostuvo que “el gobierno continúa empecinado en eliminar toda resistencia obrera con un plan sistemático de reducción de salarios, despidos masivos y suspensiones para imponer una flexibilización laboral que borre los derechos y conquistas históricas de los trabajadores argentinos”.

Para la agrupación, esa ofensiva económica es acompañada por “una campaña mediática ignominiosa contra las organizaciones sindicales, equiparándolas a mafias, y difamando a sus dirigentes”.

“Para ello hay cómplices en la Justicia federal, quienes intervienen sindicatos, procesan a líderes obreros y fallan en contra de los trabajadores en los litigios. El gobierno reprime de forma salvaje y criminaliza la protesta social, como lo hizo contra los maestros y miles de trabajadores”, puntualizó.

“El gobierno mintió en la campaña electoral y solo cumplió las promesas realizadas al sector minoritario de los ricos, ya que a los privilegiados transfirió miles de millones de dólares al costo de endeudar al pueblo en 100.000 millones de esa moneda y hundir en la pobreza a la mayoría”, añadió.

“Todo ello lo hizo afectando de manera grave la institucionalidad y atentando contra la convivencia pacífica y democrática. No hay nada bueno que esperar. El camino no tiene salida, como ocurrió en oportunidad de la crisis de 2001”, concluyó la CFT, que adelantó que la movilización será “un hito en la resistencia contra el proyecto neoliberal imperante y el comienzo de una etapa de esperanza popular”.