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“El paro es contra esta política de ajuste y por la falta de compromiso desde el sector empresario que es cómplice del gobierno”, sintetizó el secretario general de la CGT Regional Zona Norte, Juan Manuel Rozich, durante una entrevista con la agencia de noticias La Primera.

-¿Cuál es la responsabilidad del gobierno y por dónde pasa la de los empresarios?

-En una mesa tripartita, el sector empresarial se comprometió a no realizar despidos ni suspensiones y hoy se ve reflejado todo lo contrario. Después, la falta de diálogo, el tope a las paritarias, la flexibilización laboral, todas estas cuestiones que están marcando una actitud política antigremial, antilaboral.

-¿Considera que desde el gobierno hay un plan de ataque hacia el movimiento sindical?

-Nos damos cuenta de que esto no es algo al azar, estamos viendo que la gente que hoy conduce los destinos del país tiene otra mirada sobre el trabajador. A Cristina (Fernández) se le hicieron cinco paros nacionales y no salió a decir que los sindicalistas son todos unos mafiosos y a desprestigiar al movimiento obrero. Mauricio Macri salió en dos minutos a querer desprestigiar la calidad de los dirigentes sindicales. No comprende, como no comprendió (Raúl) Alfonsín, al movimiento obrero, creo que no está bien capacitado para estar hoy manejando los destinos del país al tomar esta actitud.

-¿Qué actitud debería tomar el Presidente?

-Él tendría que sentarse con los dirigentes sindicales nacionales y articular una política en conjunto. Él sólo con sus ideas no va a sacar al país adelante. Él va a sacar al país adelante cuando se siente con los sectores más importantes, como lo son el movimiento obrero y sus principales dirigentes, y armar una agenda en conjunto, también con los empresarios que tienen intenciones de invertir sanamente para poner en funcionamiento la pata industrial de la Argentina; me parece que están enfocando mal las cosas.

-En la zona que abarca la CGT Regional Zona Norte, ¿cómo está advirtiendo la situación de los trabajadores?

-Estuvimos en el conflicto de Banghó con la gente de la UOM, acompañándolos. Ese es un caso también testigo de la falta de cintura y de políticas. El gobierno no tuvo mejor idea que quitar todas las retenciones al sector tecnológico y la empresa Banghó, de Vicente López, que ensambla computadoras, se vio muy afectada porque hoy le conviene importar y no afrontar todos los gastos de mano de obra de los trabajadores, cargas sociales y todo lo que eso implica.

-¿Por qué los trabajadores adhieren hoy al paro?

-La gente tiene mucha bronca por este gobierno que no encaja con una política de generar puestos de trabajo. Se están encargando de empobrecer a los trabajadores, o de que gente que tenía un trabajo estable hoy sea suspendida o despedida. Se está achicando la industria argentina con políticas de ajuste. Hoy, realmente quien puede parar al país es el movimiento obrero representado por la CGT. Hay que tomar conciencia de que la Argentina es un modelo de cómo el movimiento obrero está organizado y de cómo defiende a sus obreros, sino hay que mirar por ejemplo lo que sucede en Brasil y Chile sin ir más lejos.

-En la Argentina, ¿se va camino a replicar modelos más dessindicalizados como los de esos países?

-Creo que el movimiento obrero argentino tiene tanta historia que va a ser muy difícil que lo puedan doblegar. Ha muerto mucha gente por defender los derechos de los trabajadores en la Argentina, así que creo que va a ser muy difícil que una persona pueda doblegar al movimiento obrero o desprestigiarlo. Hoy, más que nunca, los dirigentes tienen que estar a la altura de las circunstancias, y creo que lo están, y el obrero tiene que empezar a tomar conciencia y a analizar cómo funciona el sistema político, cómo funcionan los medios y cómo funcionan distintas formas de poder en el mundo. Siempre tratan es desprestigiar a nuestros dirigentes porque la estrategia de ellos es desarmar y atentar contra el movimiento obrero. De esa forma, podrían avanzar con otra política. Seguramente, siempre va a haber un dirigente que cometa errores, que no agrade, pero lo que hay que ver es el trasfondo, hay un sistema que ataca al movimiento gremial argentino.

-¿Cree que el gobierno va a escuchar este reclamo que se manifiesta con el paro o se vienen épocas de mayor conflictividad?

-Yo me imagino que el presidente Macri no debe ser ningún tonto, que debe tener gente capacitada y preparada alrededor de él para explicarle que con un paro nacional, en sólo un día, en 24 horas, el Estado pierde más de 3 mil millones de pesos. Tendría que ser una persona muy necia realmente para no tomar cartas en el asunto para que esto no le vuelva a ocurrir, y para no sentarse con el movimiento obrero y empezar a articular políticas en conjunto.