En dos años, el Municipio plantó más de 1.300 árboles en distintas plazas y espacios públicos de las diferentes localidades. Se trata de ejemplares de lapachos rosados, jacarandas, ibira pitás y chañares.

«Los mismos tienen gran importancia para el medioambiente ya que, además de producir oxigeno y purificar el aire, forman suelos fértiles y ayudan a mantener los ríos limpios», explicaron.

Además, agregaron: «Los espacios verdes en zonas de importante densidad urbana son más que beneficiosos tanto emocional como físicamente». Y continuaron: «Se ha comprobado que las zonas con mucho verde ayudan a disminuir la depresión, los trastornos de ansiedad generalizada y los trastornos adictivos».

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los árboles proporcionan beneficios económicos, sociales y ambientales a una ciudad. Atento a dichos estudios, el Municipio invierte continuamente en la plantación y el cuidado de los espacios verdes para contribuir a una mejor calidad de vida de los vecinos.