A raíz de denuncias recibidas por parte de vecinos isleños, la Secretaría de Control Urbano y Ambiental municipal procedió a la clausura de obras clandestinas en la zona del Arroyo Guayracá y el Río Luján, en el Delta tigrense.

Los trabajos, que se estaban realizando en Sección 1, Fracción 343, sobre un antiguo loteo preexistente, comprendían movimientos de suelo, desmontes y canalizaciones con maquinarias de gran porte.

A pesar de la vigencia de las normas que rigen este tipo de tareas y de las ordenanzas específicas que conforman el Plan de Manejo de Delta, no hubo presentación alguna ante la Comuna solicitando el permiso para las obras que se detectaron, ni tampoco se realizó el estudio de impacto ambiental correspondiente, siendo todos estos requisitos ineludibles.

«Este proyecto no tiene ningún tipo de permiso para las obras que están realizando, son clandestinas y como tales las hemos clausurado tras inspeccionar el lugar con el equipo de la Dirección de Obras Particulares. El hecho de definirse como un barrio abierto, o que sea un loteo aprobado desde el año 1950, no exime a los desarrolladores de tramitar los permisos que marca la legislación”, explicó el secretario de Control Urbano y Ambiental, Ramiro Dos Santos Moraes.

La obras clausuradas forman parte de un proyecto que bajo el nombre de Comarcas de Guayracá se está presentando en Internet como un barrio abierto de 27 hectáreas, con canales y endicamientos que podrían afectar el estado natural del humedal.