El gobierno nacional eliminó el reintegro del 5 por ciento del IVA en las compras con tarjeta de débito, que tuvo vigencia durante quince años y alcanzaba a operaciones de hasta mil pesos.

Si bien hasta el momento no se difundió información oficial, trascendió que la medida venció el 31 de diciembre último, ya que la administración de Mauricio Macri dispuso no extenderla.

Sin embargo, en el presupuesto nacional para este año figura el costo fiscal del reintegro: 7.500 millones de pesos, contra los 6.077 millones que habían sido presupuestados para 2016 y los 4.500 millones para 2015.

La última prórroga de este beneficio había sido dispuesta en abril del año pasado, pero vencido el plazo -el último día de 2016- la extensión del mecanismo no fue publicada en el Boletín Oficial.

El reintegro -que se acreditaba en las cuentas de los consumidores entre el 1 y el 5 de cada mes- comenzó a implementarse en 2001, bajo la presidencia de Fernando De la Rúa.

En ese momento, el objetivo era incentivar la bancarización y limitar las compras «en negro». También se incluía una devolución de 3 por ciento para adquisiciones con tarjeta de crédito, que se dio de baja.

En ese, el tope monetario de las operaciones se fijó en mil pesos, y nunca se modificó tras las sucesivas prórrogas.

Como la devolución del IVA era una medida «transitoria», debía ser prorrogada todos los años y regía para la compra de bienes muebles o la contratación de servicios de consumidores finales.

Ahora, en el primer día hábil de 2016, fuentes de la Casa Rosada indicaron que el costo fiscal de la medida era alto y no cumplía con el fomento del uso de la tarjeta de débito, por lo cual se decidió eliminarla.