El presidente Alberto Fernández dispuso, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado anoche, la prohibición, por un período de 60 días, de «los despidos sin justa causa y por las causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor», como también de las «suspensiones por las causales de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo».

El Decreto de Necesidad y Urgencia 329/2020 fue publicado en un suplemento de la edición de ayer del Boletín Oficial, con la firma del primer mandatario; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y los ministros, en el marco de las medidas que viene tomando el Ejecutivo para paliar el impacto económico de la pandemia de coronavirus.

«Resulta indispensable garantizar la conservación de los puestos de trabajo por un plazo razonable, en aras de preservar la paz social y que ello solo será posible si se transita la emergencia con un Diálogo Social en todos los niveles y no con medidas unilaterales», asevera la norma en sus fundamentos.

En este sentido, la disposición señala que decisiones de ese tipo no serían «más que una forma de agravar en mayor medida los problemas que el aislamiento social, preventivo y obligatorio procura remediar».

En su artículo cuarto, el decreto expresa que «los despidos y las suspensiones que se dispongan en violación de lo dispuesto», «no producirán efecto alguno, manteniéndose vigentes las relaciones laborales existentes y sus condiciones actuales».