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Un hombre de 32 años fue detenido hoy en la localidad de El Talar acusado de haber participado del secuestro y crimen de Matías Berardi, el adolescente que en septiembre pasado fue capturado en Escobar y luego apareció asesinado en Campana.
Fuentes policiales informaron a Télam que se trata de Hernán Gonzalo Alvarez (32), alias “Gonza”, quien se sospecha tuvo una “responsabilidad directa” en los hechos.
El comisario mayor Rubén Lobo, titular de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Zárate – Campana, indicó esta mañana a la prensa que el sospechoso era buscado desde aproximadamente una semana después del secuestro y crimen de Berardi y que ayer se lo localizó en el Partido de Tigre.
Según las fuentes, ante esa situación, la Justicia Federal ordenó el allanamiento a una casa situada en Venezuela al 10 y Castelli, del Barrio Nuevo, donde fue detenido Alvarez por la Policía alrededor de la 1.
“Alvarez estaba acompañado por una mujer y no se resistió ya que lo detuvimos utilizando el factor sorpresa”, contó el comisario mayor Lobo, quien aclaró que este era el último prófugo que constaba en la causa.
El jefe policial indicó que el detenido cuenta con “antecedentes penales por delitos contra la propiedad” y que se investiga si tuvo una “responsabilidad directa” en el caso Berardi.
Las fuentes señalaron que los elementos contra este sospechoso surgieron a partir de testigos y distintos peritajes, entre ellos, los cruces telefónicos que, al parecer, revelaron que tenía vinculaciones con los otros apresados.
Por este último factor, en el allanamiento a la casa donde estaba el hasta hoy prófugo, los pesquisas secuestraron teléfonos celulares. En tanto, Alvarez quedó alojado en sede policial y mañana será llevado a declarar ante la Justicia.
Por su parte, María Inés, la madre de Berardi, se mostró esta tarde “conforme” con el avance de la investigación y reiteró que espera que todos los acusados “queden detenidos hasta el día del juicio”.
“Fue una Navidad muy triste, muy difícil”, expresó a la prensa la mujer, que sostuvo que la familia no quiere “quedarse en el rencor” sino “salir de eso”.
El caso Berardi se inició el 28 de septiembre, cuando el adolescente fue a una fiesta de egresados de un colegio de San Isidro en la disco Pachá, ubicada en la Costanera Norte de la Capital Federal.
De allí salió en una combi alquilada especialmente por los padres, junto a su grupo de amigos, y se bajó en el cruce de Ruta 26 y Panamericana, en Ingeniero Maschwitz, Partido de Escobar, para luego tomarse otro transporte que lo llevaría a su casa en Pilar.
Según la investigación, Matías se bajó de la combi a las 5.30 y a las 6.20 sus padres recibieron el primer llamado extorsivo, en la que la propia víctima les dijo que había sido secuestrado.
La última comunicación entre la familia y los secuestradores fue a las 20.20 del mismo día y a la madrugada siguiente el chico apareció ejecutado de un balazo en la espalda en un descampado de Campana.
El 15 de octubre, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, dictó la prisión preventiva de ocho de los diez personas que habían sido detenidas desde el día siguiente al que se halló el cadáver de Matías.
La medida alcanzó al herrero uruguayo propietario del taller de Benavídez donde Matías estuvo cautivo, a su esposa y a sus hijas de 17 y 19 años.
También fueron procesados el sindicado autor material del crimen, Néstor Facundo Maidana Calveira, su hermano Federico Maidana Calveira, la pareja del primero, Celeste Moyano; y Elías Vivas.
Los únicos dos liberados por falta de mérito fueron el ex socio del herrero, Santiago García (61), y el portero Miguel Moyano, padre de Celeste y suegro del herrero.