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Familiares y miembros de distintas organizaciones sociales denunciaron que efectivos del COT y la Policía estuvieron implicados en la detención arbitraria y la paliza que esta madrugada sufrió un joven vecino del barrio Las Tunas llamado Gonzalo, de 15 años, cuando regresaba a su domicilio luego de visitar a una amiga en la localidad de Ricardo Rojas.

Según el relato de su madre, Celeste, la secuencia se inició cuando el menor y otros amigos con los que se cruzó en el camino fueron interceptados por un móvil del COT y uno de los uniformados comenzó a realizar disparos para amedrentarlos. Esto provocó que Gonzalo, asustado, cruzara las vías corriendo en sentido hacia López Camelo y llegara hasta la posta policial ubicada a la altura de la calle Paul Groussac y el arroyo Las Tunas, donde fue alcanzado por el agente.

«Ahí empezó a pegarle. Le dijo: ‘Negro de mierda, te voy a matar’. Y le gatilló en la cabeza», detalló Celeste en diálogo con TaD y continuó: «Le dio patadas en la cara, piñas y lo ahorcó. Le dejó el cuello todo marcado».

«Gonzalo me contó que en un momento se desmayó por los golpes», agregó la madre de la víctima y prosiguió: «Lo subieron a un móvil y el policía se sentó a su lado y le siguió pegando durante el camino. Lo fueron cambiando de patrulleros. Por los golpes le sangró la nariz y otro policía lo amenazó que lo iba a obligar a limpiar con la lengua el auto si lo manchaba».

Finalmente, según la narración de la madre, el adolescente fue llevado en primer término a un centro de salud en Benavídez, donde no fue revisado por profesionales, y luego a la comisaría de General Pacheco, donde quedó detenido. «Ahí le inventaron una causa por el robo de una bicicleta. Pero no apareció ninguna bicicleta ni ningún denunciante. El comisario me dijo que mi hijo era culpable y mentía», explicó indignada Celeste.

«Mi hijo no tiene ninguna entrada. Nunca tuvo ningún problema», afirmó y dio un ejemplo de la buena conducta de su hijo: «Como salí nerviosa a buscarlo, me olvidé su documento, así que fui a buscar una copia a la escuela a la que va (Secundaria 15), que está a la vuelta de la comisaría. Cuando les conté a las preceptoras lo que había pasado, no lo podían creer. Gonzalo toma mate con ellas».

Al recuperar la libertad, el menor y sus familiares fueron a denunciar este hecho de abuso policial a la fiscalía de General Pacheco. Y mañana deberán concurrir a una dependencia en Martínez para que la víctima sea revisada por un médico forense.

«Conseguí el teléfono de (el intendente Julio) Zamora y le mandé una foto de mi hijo golpeado y tres audios explicándole lo que había pasado. Se tiene que hacer cargo porque el policía iba en un móvil del COT», añadió la madre. Además, señaló que tras estos mensajes fue contactada por la funcionaria Laura Godoy, de la Secretaría de Protección Ciudadana, quien le confirmó que las cámaras de seguridad registraron el momento de la detención de su hijo y se puso a su disposición.

«Gonzalo puede reconocer al policía que le pegó», afirmó Celeste y concluyó: «Ahora tenemos miedo de que nos pueda pasar algo».

Para respaldar al menor y sus allegados, Familias de Víctimas de la Violencia Policial y Suteba Tigre difundieron un comunicado para exigir «justicia para esta nueva víctima» y «castigo a los responsables policiales y políticos de las torturas».